Faltaba el Espíritu

San Román de Bembibre cierra su retablo mayor con la incorporación de una paloma, réplica de la de la iglesia de Congosto, desde donde llegó esta estructura en 1850 para preservarla de la destrucción, pero sin esa pieza

Mar Iglesias
01/09/2018
 Actualizado a 19/09/2019
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La gente que entendía un poco veía que había un hueco en el retablo mayor que lo dejaba incompleto», explica una de las delegadas de la Junta Parroquial, Esther Casado que junto a Milagros Mancebo y Alicia Fernández quiso acabar con esa carencia que dejaba coja la iglesia de San Román de Bembibre.

La causa de la misma es que el retablo fue, inicialmente, de La Peña de Congosto, pero se trasladó en 1850 a San Román con el fin de preservarlo de la destrucción que se estaba produciendo de las iglesias por entonces. En carros de bueyes y tapado con comida llegó el retablo a la iglesia de San Román «iba pegado en la pared, pero no tenía bóveda». La Virgen de la Peña ocupaba el espacio en el que en la actualidad está la figura de San Román «y en la parte de arriba iba situada una paloma que no nos trajeron. Desde entonces el retablo tenía ese hueco», explica Casado «parecía que estaba sin acabar». Pero este año la Junta Parroquial se remangó y pidió a los feligreses ayuda para encargar una réplica del Espíritu Santo que aún luce en la iglesia de Congosto. En contacto con el artista restaurador de Villavieja, Víctor Rixo, este se puso a trabajar en el mes de mayo para concretar la paloma. Casado mientras recaudó los 700 euros que supuso la figura y algunas restauraciones de otras piezas «para completar el retablo había que cerrarlo por detrás. Faltaba una hojita y romper la bóveda y ponerle alrededor una placa de latón como la que tiene en Congosto, eso fue lo que más trabajo supuso».

A mayores se reparó una cornisa que hay por detrás de la talla de San Román, que estaba en mal estado, y un ángel al que le faltaba la rodilla, que apareció en el suelo. En total, el importe subió a 250 euros más, pero la generosidad del pueblo hizo que, tras las reparaciones que han permitido rematar el arco central y poner fin a la carencia centenaria que existía, aún haya en caja 450 euros más, con los que la Junta Parroquial quiere seguir haciendo mejoras. Aunque se había planteado proceder a la restauración de los dedos de los santos, esa mejora era excesivamente alta. Costaba unos 2.200 euros porque eran varios los santos que la requerían.

La segunda idea fue encargar un nuevo vestido para la Virgen, pero también era difícil cuadrar las cuentas y al final parece que el proyecto que cobra más puntos es el de adquirir una figura de San Román de escayola con el fin de sacarlo en procesión en lugar del original “nos cuesta sacarlo y pesa demasiado”, explica Casado a pocos días de haber protagonizado esa procesión en su día, el 9 de agosto. Ese día la Junta Parroquial agradeció el esfuerzo del pueblo en costear las mejoras que acaban con una carencia notable y presentó las cuentas, pero no prepara ninguna celebración a mayores por ahora, aunque sí quiere aplaudir esas contribuciones de los feligreses.
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