Escuchar la radio lo define Eva Sandoval como «un acto que conecta lugares y personas muy alejadas geográficamente que están desarrollando la misma actividad en el mismo momento». Esa «escucha colectiva» la traduce, además, en «una forma de unión de la humanidad muy emocionante». Descripción y traducción son precisas en una fecha como este viernes, 13 de febrero, por tratarse del Día Mundial de la Radio. Más aún cuando quien las proclama es una leonesa que, desde hace poco menos de un año, se encuentra a los mandos de Radio Clásica, que celebra la jornada con un encuentro entre los directores de las seis emisoras de RNE que tendrá lugar en la estación de metro de Moncloa y que será retransmitido en ‘streaming’ de vídeo.
La fecha es para la responsable de la emisora «una muy especial», pues sirve para conmemorar la supervivencia de «un medio centenario» cuya «principal misión es la compañía». A ella misma le acompaña desde los ocho años. «En mi casa no sé si había cinco o seis transistores antes de que existieran los dispositivos electrónicos», rememora: «Mi padre era un hombre de radio; escuchaba todo tipo de radios, desde radio fórmulas hasta radios informativas... Estaba permanentemente conectado a una radio».
Por las noches, escuchaba Sandoval de fondo la radio, que hacía compañía a su padre a la hora de irse a dormir. Por la mañana, se despertaba Sandoval con el sonido de la radio, que hacía las veces de despertador a su madre para arrancar el día. «Yo escuchaba emisoras más musicales hasta que me decanté, en mi adolescencia, por escuchar sólo Radio Clásica», continúa la leonesa: «Mi vida ha estado rodeada siempre del sonido y las voces de Radio Clásica». La emisora fue entonces fuente de disfrute, aunque también de aprendizaje para una joven que se arrancaba en el mundillo del piano al tiempo que en el mundo en general.

Es por eso que le resulta «una pena» que, más que la radio, la juventud actual se sienta atraída por otros formatos como el podcast. «Escuchan mucho más radio a la carta», dice: «Yo creo que el consumo ha cambiado, pero sí que se sigue escuchando radio, aunque de otra manera». La profesional recurre al Estudio General de Medios (EGM) para confirmar su vaticinio: «Respecto a la manera tradicional o convencional de consumir radio, las edades hasta treinta años siempre dan muy poquita audiencia».
El ‘sí’ suena rotundo cuando se le pregunta a la directora de Radio Clásica si ese cambio generacional es uno de los factores a tener en cuenta en su manera de dirigir. «De hecho, tenemos mucho contenido exclusivo para redes», apunta, revelando que la emisora ya tiene cuentas activas en Instagram, X y Facebook y confesando que, entre sus próximos planes, está el de embarcarse en la aventura TikTok. «Si, de alguna manera, Radio Clásica y, en general, la música clásica puede llegar a estas generaciones a través de estos canales, estaremos muy satisfechos», asegura: «Muchos se quedarán sólo en Instagram o en el TikTok, pero otros sentirán la curiosidad por escuchar Radio Clásica».
Tal es el reto que, desde hace poco, existe en la emisora una figura que antes no era necesaria: la del realizador audiovisual. «Lo hemos hecho coincidir con nuestro sesenta aniversario porque es una manera de decir que Radio Clásica tiene futuro vinculado a llamada ‘revolución digital’, a pesar de que nuestro sustrato principal, que es la música clásica, tenga una antigüedad de más de mil años», indica.
Sandoval, que lleva vinculada a la emisora desde el año 2008, identifica en los oyentes un «target específico». «Es un público nicho con el que yo me identifico totalmente», relata una leonesa que, desde que lo hizo por primera vez, nunca ha dejado de escuchar Radio Clásica. «Es cierto que ahora, en Internet, tienes al alcance muchas otras emisoras, pero con conciertos grabados en todos los lugares de España y los conciertos que nos llegan a través de la Unión Europea de Radiotelevisión (UER) –principalmente de Europa, pero también de otros países del mundo–, no existe una oferta así, ni siquiera en Internet», relata la directora, que también identifica un tipo de público que sintoniza la emisora «para momentos concretos y, luego, en otros momentos escuchan informativos o programas de entretenimiento de otros canales».
No faltan aquellas personas que recurren a Radio Clásica como «oasis o refugio para desprenderse un poco del ruido mediático». Desde la emisora, la radio suena suave y pausada y está llena de «silencios valorativos». Rehuyendo del prejuicio habitual que considera la música clásica una cuestión propia de las élites, Sandoval apuesta por que no todos los oyentes «sean unos entendidos» en el género; hay muchos que, sin saber de sus entresijos, se permiten disfrutarlo desde la sensibilidad.
Cuando la leonesa asomó por vez primera la cabeza en el panorama musical, las opciones eran pocas: dar clase, dar conciertos o hacer ambas cosas. Tras pasar por clases particulares y el grado de piano en el Conservatorio Profesional de León y, después, en el Superior de Salamanca, fue estudiando Musicología como Sandoval descubrió su pasión por la divulgación. Siempre más interesada por materias como la historia de la música, supo identificar que, más que practicarla, prefería difundirla a través de la palabra. «Abrir esa perspectiva profesional para los musicólogos es una conquista que se ha hecho a lo largo del tiempo», expresa.
Fue en una escala más de esa conquista que Eva Sandoval consiguió convertirse en uno de los miembros del equipo de Radio Clásica. De esa hazaña dice que le «parecía un sueño», sin esperar, todavía sin acometerse, que unos años después se acabaría convirtiendo en la persona al frente de la emisora y en la segunda mujer en ocupar el cargo en toda la historia de la misma. «Estoy muy orgullosa de este equipo directivo, que está formado al completo por mujeres», dice una leonesa que, residente en Madrid, lucha a través de la divulgación por que la música –y la radio– clásica no sea únicamente cosa de unos pocos.