Sobre esa mezquina clase social a la que Santiago Lorenzo bautiza en su novela con el nombre de ‘mochufa’, Serrano indica que en la actualidad los ‘mochufas’ serían, entre otros, «los negacionistas del coronavirus, los alcaldes que se vacunan cuando no les toca, la gente que habla sin saber, los ruidosos, los irrespetuosos o, en definitiva, aquellos que se muestran orgullosos de su incultura», sostiene.Por su parte, Miguel Rellán cree que «estamos invadidos por lo ‘mochufa’. Desde Trump hasta la música, y mira que yo soy un loco de la música clásica y el jazz. Pero me paso la vida pidiendo que quiten la música, que está por todas partes y no sabemos estar en silencio. Estamos invadidos por la banalidad y el mundo va encaminado a lo ‘mochufa’ absoluto».
Para De la Rosa, lo ‘mochufa’ va «desde lo más leve», como pueden ser los turistas que se hacen la típica foto sujetando la torre Pisa, hasta alguien cada vez más intolerante. «Lo primero puede ser casi hasta gracioso, pero lo segundo es malo, juzgar todo o la ofensa continua por cualquier cosa».