El emotivo acto de reconocimiento al artista de Torre del Bierzo contó con la presencia de familiares, amigos y compañeros de oficio de Salvador Silva con el fin de recordar su obra y su personalidad creativa, que tan solo se veía superada por su calidez humana.
Uno de los directores del colegio, Manuel Belinchón, destacó la importancia que el arte tiene en la educación de los alumnos, al tiempo que resaltó la figura de Salva Silva. Sobre la obra del ilustrador berciano habló el profesor de Plástica del Leonés, Jesús Palmero, quien señaló que con la ubicación del mural de Salva Silva en la entrada del colegio "se pretendía que fuera lo primero que vieran los alumnos al entrar y que sea un fomento del deporte sano y de la importancia de las artes plásticas en la educación".En nombre de la familia y los amigos del ilustrador berciano intervino la periodista y fotógrafa Virginia Morán, que resaltó que "en todos los años que compartí con Salva, en los distintos trabajos en que coincidimos y en nuestra profunda amistad, una de las cosas más importantes que aprendí de él fue su capacidad de transformar en belleza cada momento de la propia vida, de la suya y de la de los que le rodeamos, incluyendo las situaciones siniestras y más oscuras que a cada uno nos toca pasar. Salva era y es la alegría, el apoyo incondicional, la paciencia y sobre todo la creatividad y la fuerza", subrayó Morán, para quien esas virtudes Salva las utilizaba "en un trabajo de alquimia para dar vida a sus personajes, casi siempre de colores, porque así era como él entendía el mundo".
La necesidad de poner en valor el trabajo de este ilustrador es el motivo por el que el Colegio Leonés ha promovido este homenaje que ayer tuvo una primera entrega con la inauguración del mural que muestra la imagen de Don Quijote con la equipación de baloncesto del colegio y un balón en sus manos, una de las primeras obras de una colección que el artista dejó inacabada, pero de la que tuvimos constancia el pasado mes de enero en el Camarote Madrid.
El Colegio Leonés prepara ya de cara al primer trimestre del próximo curso una gran exposición en la que se recoja buena parte de la obra del ilustrador Salva Silva, un artista que por encima de todo amaba la vida.