El cine regresa tras décadas de ausencia a los Franciscanos

El recuperado teatro ha programado hasta junio una serie de clásicos, cuya exhibición comienza con ‘Cinema Paradiso’

Joaquín Revuelta
14/01/2015
 Actualizado a 10/09/2019
Philippe Noiret y Salvatore Cascio en una de las imágenes más conocidas de ‘Cinema Paradiso’, de Giuseppe Tornatore.
Philippe Noiret y Salvatore Cascio en una de las imágenes más conocidas de ‘Cinema Paradiso’, de Giuseppe Tornatore.
Pocos directores han sabido reflejar mejor la muerte del espectáculo cinematográfico que el italiano Giuseppe Tornatore en ‘Cinema Paradiso’. Su propuesta, a finales de la década de los ochenta, terminó resultando bastante más evocadora que la llevada a cabo casi a la par por su compatriota Ettore Scola en ‘Splendor’, que al igual que el director de ‘La leyenda del pianista en el océano’ se hacía eco del triste final de las salas de cine antes de que éstas incorporaran la tecnología digital, que no ha hecho más que prolongar la agonía del cine como espectáculo de masas.

Paradójicamente, los nuevos gestores del teatro San Francisco han recurrido a esta cinta, que cuenta con distintos metrajes, para recuperar la actividad cinematográfica de este emblemático recinto que sirvió para que varias generaciones de leoneses descubrieran la magia de las películas, optando, con buen criterio, con dotar a la ciudad de una sala de repertorio que con periodicidad quincenal brindará a los buenos aficionados la oportunidad de reencontrarse en pantalla grande con los inimitables Hermanos Marx en su peripecia más redonda –camarote incluido– durante una noche en la ópera, manifestar su perplejidad ante el intercambio de roles que propone el temible Clint Eastwood en su obra maestra dentro del western, sentirse abatidos ante ese contundente alegato antimilitarista que filmó un casi primerizo Stanley Kubrick, redescubrir una y otra vez el genio de Chaplin, recorrer nuevamente junto a la siempre vieja Judy Garland el camino de baldosas amarillas en compañía del hombre de hojalata, el león cobarde y el espantapájaros, sobrecogerse con el plano final de Norman Bates sonriendo maléficamente a la cámara, conmoverse con el gesto final del replicante que vio naves en llamas más allá de Orión, revivir el amor imposible de Rick y Elsa en la eterna ciudad de paso recreada en los estudios Warner o comprender al inadaptado Jim Stark en ese retrato generacional que filmó Nicholas Ray con ‘tres cadáveres excelentes’ llamados James Dean, Natalie Wood y Sal Mineo.

La cita, ineludible, los miércoles cada 15 días a partir de las 20:30 horas con entradas al módico precio de 3 euros.
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