En verano es tiempo de viajar, por ello las rutas que se presentan en alguna de estas semanas estará dedicada a lugares de otras comunidades, con lugares especiales por su orografía o vegetación, siempre teniendo en cuenta que muchos leoneses pueden viajar a esos lugares, bien por turismo para conoce las islas, bien por vacaciones.
La laurisilva como eje biológico de la isla de la Palma es una de las atracciones de este lugar y a la que se va a dedicar las dos rutas en esta ocasión. Otro de los temas en esta isla son los volcanes y a ello se dedicará otra salida.
Antes de hacer cualquier ruta en la isla de la Palma, hay que consultar en esta web: https://www.senderosdelapalma.es/senderos/estado-de-los-senderos/. En este enlace se puede comprobar que en la Palma hay una enorme cantidad de senderos y que en estos momentos parte de la continuación de la ruta de los Tilos está cortada por desprendimientos.
La aproximación a los inicios de cada ruta se ha realizado en vehículo particular, aunque pueden hacerse también con taxis.

Las dos rutas se pueden compaginar con una visita al Charco Azul, piscinas naturales al lado del mar situadas por debajo de la Punta Espíndola en la zona del Melonar. Será un buen final para estas dos pequeñas rutas. Más información en la web: https://guiaislascanarias.com/la-palma/playa-el-charco-azul/.
Cascada de los Tilos
La primera ruta es muy sencilla, aunque puede alargarse bastante, pero en esta ocasión solamente se trata de contemplar una hermosa cascada en el Barranco del Agua. Dos puntos a tener en cuenta son el aparcamiento y el Centro de visitantes. En este lugar se puede comprobar que en la zonz hay numerosas rutas con ascensiones a varios miradores. Sin embargo la importancia de este entorno la tiene la vegetación y el efecto del agua sobre la misma. Desde el punto de información se desciende para, al poco, ver el cartel del sendero de la cascada, un sendero estrecho pero sin pérdida, de poco menos de medio kilómetro que va encajonado en el barranco y que a veces pasa por túneles excavados en la roca volcánica.
Al final se llega a un vergel donde cae una hermosa cascada a la que se puede ascender por unas escaleras que llevan al visitante a una altura desde la que se va a contemplar bien la caída del agua.
La vuelta se realiza por el mismo camino contemplando las variedades botánicas existentes en el entorno.
La ruta se puede alargar, siempre cuando se haya preparado a fondo el recorrido y se tengan los materiales y vestimenta adecuados al terreno.

El cubo de la Galga
Se trata de un recorrido no demasiado largo ni complicado, siempre por camino amplio que se puede alargar subiendo a la parte más elevada haciendo la ruta circular. Sin embargo la que en este momento se propone es sencilla y sirve para contemplar y disfrutar del bosque de laurisilva existente en esta zona. Se puede compaginar con la cascada de los Tilos. El recorrido comienza en el aparcamiento que existe al lado del Centro de visitantes del Cubo de la Galga, un pequeña caseta de madera donde ofrecen información a qien la requiera.
Es importante señalar que la primera parte de esta ruta se puede hacer en silla de ruedas y es muy cómoda para personas que puedan tener problemas de movilidad. Un segundo tramo, aunque es amplio, es camino de tierra que resulta más complicado para estas personas.
El camino siempre va al lado del arroyo, o barranco, a principio queda a la derecha y se va pasando entre mucha vegetación, más tarde va por una zona de rocas bastante vertical con hierbas adheridas y donde pide especial atención porque puede haber desprendimientos.
El camino desciende y pasa bajo un túnel, pues arriba iba un canal. Más tarde, cuando el camino es de tierra la ruta cambia de lado cruzando el cauce por zonas de cemento para prevenir riadas. Es importante tener cuidado y conocer cómo baja el arroyo porque a veces, con fuertes lluvias, puede bajar bastante cargado y no se puede ir ni para arriba ni para abajo.
Tras dos kilómetros y medio de ruta se llega a un desvío y se va a la izquierda, subiendo a una pequeña plataforma situada antre árboles, pudiendo continuar hasta llegar a un puente de piedra que soporta el canal. Por ese camino se puede continuar una ruta circular, pero la ruta que se propone es sencilla y se va a volver al aparcamiento por el mismo camino donde finaliza la ruta.

