Donde el romero recuerda lo que importa

Cada planta, una historia

24/08/2026
 Actualizado a 24/08/2026
| MAYKA GARCÍA Y NOELÍA GARCÍA
| MAYKA GARCÍA Y NOELÍA GARCÍA

Después de su marcha, la casa quedó en pausa. Las cortinas seguían moviéndose con el aire, las macetas en su sitio, pero algo había cambiado de sitio por dentro.

No sabía muy bien qué hacer con el silencio, con la ausencia, con la mesa que ahora tenía un plato menos.
Un día, sin pensarlo mucho, cogí el coche y conduje hasta el vivero de Trobajo del Cerecedo.

No buscaba nada concreto. Solo necesitaba salir y respirar entre plantas.
Me atendió una mujer amable, de las que no preguntan más de la cuenta.
Revisé algunas aromáticas, pasé los dedos por las hojas…

Y entonces lo vi.
Un romero.
Pequeño, firme, con las ramas abiertas como si supiera sostener algo.

Lo tomé entre las manos y la mujer me sonrió.
—El romero es bueno para la memoria —dijo—. Para no olvidar lo que importa.

Lo planté en casa, junto a la valla, donde le diera bien el sol.
No era una gran acción, pero sentí que hacía algo por él.
Por mí.
Por todo lo que quedó en el aire.

Desde entonces, cada vez que salgo a tender o a recoger un poco de hierba para el guiso, paso junto a él.
A veces le hablo bajito.
Le cuento que me cuesta, que a veces lloro, que a veces río sin culpa.
El romero escucha sin juicio.
No pide atención constante. Solo luz, y que no lo ahogues.
Como algunos recuerdos.

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| MAYKA GARCÍA Y NOELÍA GARCÍA

Un día, floreció.
Pequeñas flores azuladas, discretas, hermosas.

Y sentí que algo dentro de mí también se abría.
Pequeño. Azul. Persistente.
Desde entonces, corto ramitas de vez en cuando.
Para la cocina. Para las cartas que no envío. Para las manos antes de encender una vela.
No lo planté para curar nada.
Lo planté para recordar.
Y sin querer, me recordó a mí también.

Susurros de romero (Rosmarinus officinalis)
Planta solar, sobria y aromática.
Aunque más común en climas cálidos, el romero también echa raíces en las huertas leonesas si le das un rincón con luz.

Se ha usado desde antiguo para:
• Estimular la memoria y la concentración
• Aliviar dolores musculares y articulares
• Perfumar guisos y armarios
• Proteger espacios y honrar a quienes ya no están
Dicen que donde hay romero, hay vínculo.
Y que quien lo cuida, también se está cuidando.

Receta emocional: Ramillete para no olvidar
 Unas ramitas de romero
 Un papel con algo que quieras honrar
 Una vela blanca

Haz un pequeño atado con el romero y el papel.
Enciende la vela.
Sujeta el ramillete entre las manos.

Piensa en lo que quieres guardar contigo.
No lo encierres. Solo recuérdalo bien.
Y deja que el aroma lo mantenga cerca, sin pesar.

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