María Luisa Merlo reconocía en una entrevista a Efe hace dos años que en el caso de ‘Cosas de papá y mamá’ veía cumplida una vieja aspiración, pues a los 18 años y sentada en una butaca del Teatro Infanta Isabel de Madrid se dijo a sí misma que de mayor haría esa función. Y 55 años después ha visto cumplido este sueño al estrenar la obra en el Teatro Quevedo. De ella aseguraba que es «tremendamente actual por el momento tremendamente convulso que está pasando este país. La obra es un regalo para olvidarse de esta situación».María Luisa Merlo recuerda cómo con 18 años vio por primera vez esta función, recién llegada a Madrid para estudiar baile, con Isabel Garcés en el papel que ella ahora representa. «No soy hipocondriaca, nunca me duele nada, y además me gusta estar sola; mis relaciones con las parejas eran mejores después de terminar la convivencia», aseguraba a Efe la actriz, para quien «la ilusión cura todos los males», algo que también comparte su hija en la ficción, Marta Valverde, que considera que «hay gente que se deja morir porque no tiene alicientes, esperanza e ilusión».
Valverde está convencida de que «la velocidad de la vida diaria, el trabajo, las obligaciones, muchas veces nos hacen olvidar lo esencial de las relaciones humanas», señala en la entrevista a Efe.
Respecto a la obra primitiva representada por Manuel Dicenta y Julia Gutiérrez Caba en los años sesenta, Marta Valverde destaca que esta nueva adaptación ha tenido que introducir algunos cambios «porque había ciertos aspectos machistas hace unos cuantos años que han tenido que ser modificados, frases chirriantes que no tienen cabida en la actualidad», concluye.