Sin embargo, los edificios romanos ofrecen numerosos bloques de piedra mucho más pesados que esos. Dirigidos por el Polipasto indican que la capacidad de elevación total de los romanos iba mucho más allá que la de cualquier grúa sola. En el templo de Júpiter en Baalbek, los bloques pesan hasta 60 toneladas cada uno, y las cornisas de la esquina pesan sobre 100 toneladas, todas levantadas a una altura de 19 m sobre la tierra. En Roma, el bloque capital de la columna Trajana pesa 53,3 toneladas que tuvieron que ser levantadas a una altura de 34 m. Aparte de la grúa, en segundo lugar, se usaron una multiplicidad de cabrestantes con un cociente de una palancada más baja que los acoplamientos, el cabrestante se podría instalar en números y funcionamiento más altos por más hombres (y por los animales).Y ya en la Edad Media, la referencia más cercana a un acoplamiento reaparece en la literatura archivada en Francia cerca del 1225. Ya pasado un tiempo de la primera Revolución Industrial, aparecieron grúas de hierro fundido y de acero, y ahí sí que las grandes cargas se elevaban, bien con motores de vapor o por electricidad; más tarde aparecería la hidráulica con diferentes formas de tracción. Las había fijas para puertos, sobre raíles también para la estiva, y autopropulsadas, las que conocemos hoy en día, que van sobre un camión u oruga; también las de construcción de edificios, pero ahora están a la baja, la burbuja aquella maldita, que tanto nos ha hecho sufrir a miles de conciudadanos.
La manera más sencilla de utilizar una polea es anclarla en un soporte, colgar un peso en un extremo de la cuerda, y tirar del otro extremo para elevar el material. Se imaginan la cara de asombro del primer ser humano, cuando con una polea, una maroma, un contrapeso y la carga, era capaz de elevar cuatro o cinco metros, sin apenas esfuerzo, cuando antes lo subían por rampas, o por entramados de madera o escaleras; qué esfuerzo tan inmenso, y cuánto trabajo quitaron estos buenos inventos. Las partes de una polea, son simples, pero hasta dar con ellas… La llanta, por donde se guía la cuerda o maroma, el cuerpo, la pieza maciza, y si es más grande, irán provistas de nervios o brazos, y el cubo, que es el agujero cónico y cilíndrico que sirve para acoplar al eje. Después se pueden utilizar las poleas compuestas que pueden variar según el trabajo a desarrollar. Y no quiero terminar sin nombrar a uno de tantos que, en años de vacas flacas, y con su gran inventiva y trabajo, fue capaz de sacar adelante a una empresa de Grúas en Ponferrada; me refiero a Adolfo Sánchez, de Grúas Hnos. Sánchez… «En los años 50, la región leonesa del Bierzo seguía siendo una zona mal comunicada donde el transporte y las obras de ingeniería debían enfrentarse a una geografía dura que no ponía las cosas en absoluto fáciles a hombre y máquinas». Así la primera grúa de nuestro protagonista fue un Land Rover 4x4, adaptado por él mismo y con la cuál trabajó un tiempo hasta que pudo venderla y con aquel dinero, muchas horas, esfuerzo e ingenio lograba adaptar un camión de mayor capacidad para realizar las mismas funciones de grúa. Adolfo Sánchez no duda en situar el momento cumbre de su inventiva, que marcaba el punto álgido del trabajo con materiales de fabricación casera, aunque ya debían acometer retos industriales de primera magnitud, como los que acompañaron la época del desarrollo en el Bierzo y la España de los años 60 del pasado siglo: «Con aquella grúa tuve que perder más cafés y horas en el taller que con ninguna otra. Para montarla teníamos el chasis de un Pegaso cuatro ejes que había quedado malparado en un accidente, un camión que venía con pescado y al que le pusimos un doble carro para convertirlo en un camión 8x4. En aquella grúa, que con su pluma hidráulica de tres tramos y dos plumines pudo alcanzar los 32 metros de altura, logramos que una máquina de 25 toneladas de capacidad cumpliera trabajos propios de maquinaria de 50 toneladas. Una maquinaria que en nuestra zona no existía». Y así se compuso la vida, con estos grandes avances para la civilización.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.