Viñayo es una localidad perteneciente al municipio de Carrocera que se encuentra en el cauce del arroyo Piedrasecha y sus alrededores son montes bajos con algunos puntos en los que se encuentran peñas de caliza, donde se han explotado y se explotan dos canteras existentes en el municipio, la de Carrocera y la de Viñayo. Cerca de ambas va a circular la ruta.
En el municipio de Carrocera se pueden realizar numerosas rutas, la más conocida es la del Manadero y los Calderones, y en estas mismas páginas se han presentado rutas al Pico Santiago, a los Amargones y la Viesca, además de rutas compartidas con Portilla de Luna o la comarca de Gordón.
La ruta que aqui se propone debe realizarse con cuidado en la zona de las canteras y cumplir escrupulosamente las indicaciones y carteles que se encuentren. Además el tramo de carretera debe hacerse con las debidas precauciones.

Las rutas que aquí se proponen están pensadas para todo tiempo y en el invierno se deben tener especiales cuidados con la ropa, el calzado y los elementos que se deben llevar, esto no quiere decir que no se deban hacer rutas, sino que debe tenerse en cuenta que la metereología puede ser adversa y se puede encontrar niebla, nieve o hielo para lo que se debe estar suficientemente preparados.
Desarrollo de la ruta
Comienza la ruta en la localidad de Viñayo, al final hay varias plazas para aparcar cerca del bar. Desde allí se continúa por la carretera encontrando en primer lugar un parque y un camino que sale hacia la izquierda con un panel informativo sobre la ruta de los Calderones de Piedrasecha. Continuando por la carretera unos metros, se va a tomar un camino que sale a la derecha. Es buen camino y se anda bien sin encontrar barro ni charcos. Unos metros después se bifurca y a la izquierda sube otro camino de hierba que no se va a seguir, continuando sin apenas desnivel hasta que el camino se acaba y desemboca en unos prados por los que se debe circular con cuidado tratando de no molestar al ganado y tampoco pisar la hierba cuando sea la época, tratando de cruzarlo del modo más adecuado posible.
Al final se sube a la parte alta entrando en la zona de matorral y algo de roble con diferentes trochas de ganado, tratando de seguir alguna de ellas, aunque no se va a ascender directamente, sino que se mantiene la curva de nivel pasando dos arroyos para lo que se debe subir y, en algún momento, bajar un poco.

Tras el segundo arroyo y tras otro tramo por la misma curva de nivel, comienza la ascensión más fuerte entre escobas no muy altas por ahora y algún que otro roble disperso. Es la parte más fuerte y penosa de la ruta y hay que subir en varios tramos buscando siempre la trocha más adecuada en ascenso, aunque algunas pueden estar más resbaladizas si hay humedad debido al exceesivo uso de esa trocha por parte de los animales.
En la parte alta se encuentran grupos de robles que hay que sortear y en determinadas zonas es necesario buscar el sendero adecuado entre las escobas que están un poco más altas.
Al final se llega a una parte del recorrido en el que la cuesta es menor, la loma. Incluso se pueden encontrar zonas de ligera bajada. En ese punto se debe o bien seguir por la izquierda o tomar con cuidado un antiguo camino que bordea la cantera de Carrocera. El problema de esta cantera es que han excavado la roca y quedan las paredes verticales, por lo que no se debe seguir por ese camino, sino salir hacia la izquierda, subiendo por una loma pedregosa para bajar al otro lado. Es necesario tener cuidado con las alambradas que apenas se ven y se encuentran en varios lugares. Tras pasar la loma pedregosa se baja para subir de nuevo hacia la izquierda hasta llegar a la parte más alta donde se combina el campo limpio con rocas y el encinar. Andando un poco por la cresta se llega a la cumbre de la Peña del Cuervo.
Tiene buena vista de la zona de Carrocera y las cumbres de los Calderones, aunque con niebla se ve poco y a veces no se puede ver nada.

La bajada se realiza directamente y en la parte baja se sigue hacia la derecha tomando buenos senderos y cuidando de no sobrepasar la alambrada hasta llegar a unas praderas en la loma. Bajando hacia la izquierda se pueden encontrar las mismas cuestas con matorral de la ida y por la derecha se va hacia otro arroyo y es por donde se va a descender.
La bajada no entraña más problemas que la cuesta porque se trata de una pradera limpia de maleza y cuando parece que se va a internar en el robledal, una vira a la izquierda lleva hacia otro tramo de terreno limpio con una roca abajo.
Antes de llegar a la roca se toma un sendero que lleva al arroyo y tras una revuelta se sigue por otra senda a media ladera para tomar la que desciende cómodamente, aunque con bastante desnivel hasta que se llega a la altura de la cantera de Viñayo donde se encuentra una pista que lleva directamente a la carretera. El paso por este tramo se debe realizar con las debidas precaciones y si se escuchan sirenas de voladura ponerse a salvo o buscar una alternativa. De todos modos la cantera está un poco lejana.
Al finalizar la pista se llega a la carretera y solamente se deben realizar los 2 Km que separan de Viñayo donde finaliza la ruta.
