Las brañas lacianiegas son uno de los mejores ejemplos de los usos ganaderos que aportan las praderías de altura en los rigores del caluroso verano, donde los pastos se mantienen verdes y jugosos hasta las lluvias del otoño. Para ello construyeron cabañas donde atender al ganado en esos momentos, cabañas que ahora se utilizan para disfrutar del paisaje y el frescor del monte, así como para el turismo y otros usos recreativos. La braña por la que discurre la ruta es un buen ejemplo de ello, ya que es muy utilizada e incluso dispone de bar en ella. Muchos vehículos todoterreno suben hasta ella e incluso hasta las antenas del Cueto, pues el camino es bastante bueno para ellos, aunque empinado.


Se trata del valle del arroyo que han formado los del Cabachín y la Brañina que baja directamente al embalse de las Rozas, un terreno que debido a las zonas boscosas resulta fresco en verano. Sube con poco desnivel sin mayor complicación porque es un camino amplio apto para los todoterrenos que van hacia la Braña del Cubacho. El camino siempre va bajo el Cueto Nidio, aunque no es posible ir directamente por lo escabroso y tupido del terreno. Es la zona de la Dorniecha bordeando el pico en dirección de la braña de Rabanal. El camino va buscando los recovecos del terreno y da varias vueltas siguiendo su orografía hasta llegar a un punto en el que da una revuelta y más tarde va hacia la braña que se ve cercana, aunque en la segunda revuelta se continúa hacia la izquierda mientras que el camino de la derecha va hacia la braña.
Desde este cruce, el camino va a seguir con un desnivel mucho más acusado yendo hacia la izquierda hasta enfilar una vaguada en la zona de los Baseiros, por la que se sube durante un tramo hasta que se sale hacia la izquierda para tomar la loma que se asciende directamente con bastante desnivel, ya que en poco espacio se suben más de cien metros de altitud, hasta encontrar una revuelta hacia la derecha que finaliza en la cumbre, con muchas antenas y una cruz desde donde se puede contemplar uno de los mejores panoramas del entorno. Se ve abajo la localidad de Villablino con el embalse de las Rozas y al frente la cumbre del Miro Tejedo, así como las montañas más al norte como el Cueto Arbas, el pico del Río, el Cornón y Muxivén y más al fondo las montañas babianas, alcanzando a verse el macizo de las Ubiñas y cimas aledañas. Hacia el sur el Vendimia, Nevadín y Miro Rabón. Todo lo que hay alrededor es una visión excepcional del entorno lacianiego, tanto de las cumbres, como de los valles y parte de la zona de Babia.

Otra opción es bajar y tomar el pequeño sendero señalizado que baja hacia tres molinos, dos de ellos en ruinas y que es un camino que cruza varias veces el arroyo por puentes de madera y va hacia la localidad de Rabanal de Arriba, pudiendo visitarse la cascada del Pimpanón, con cuidado, porque la bajada es empinada y con agua o humedad muy resbaladiza. Sin embargo durante el verano esta ruta puede no ser aconsejable debido a la cantidad de garrapatas que hay por la zona y que ese suelen encontrar precisamente en ese último tramo.