«Mi principal propósito como dramaturgo ha sido crear un personaje poliédrico, sensible y perspicaz decidido a sobrevivir al infortunio haciéndose fuerte en los infranqueables dominios de la irrealidad y la imaginación. Un sueño felizmente cumplido por obra y gracia de una artista excepcional, Concha Velasco, reina y señora de esa balsámica conmoción que conocemos como Teatro». Así se expresa Ernesto Caballero, actual director del Centro Dramático Nacional y celebrado dramaturgo y director escénico, a propósito de un texto que retrata los rasgos de un personaje, hija y madre de reyes y reina también, a la que el desdén, la incomprensión y la inhumanidad de su tiempo condenaron al silencio y la insignificancia. «Ha sido muy gratificante para mí embarcarme en un proyecto como este y afrontar un papel tan lleno de detalles como este», asegura la protagonista de este espectáculo unipersonal cuyas representaciones ha compatibilizado con el rodaje de la segunda temporada de la serie televisiva ‘Las chicas del cable’. ‘Reina Juana’, que podrá disfrutarse en el Auditorio ‘Ciudad de León’ el próximo día 24 (a las 21:00 horas y con entradas a 25 y 20 euros), disfruta del tutelaje del talento de una Concha Velasco que ha sido agasajada por el director del montaje, Gerardo Vera, con palabras así: «Es ella con su talento, su humanidad, su complicidad con el mejor teatro, su inteligencia y su total entrega desde el primer día, la luz que ilumina las partes más oscuras y dolorosas de un personaje que parece hecho a su medida». La actriz pucelana considera a Juana La Loca como «la gran desconocida de la Historia» y precisamente por ello se ha medido con su realidad de una manera exhaustiva y pormenorizada, estudiándola desde diferentes perspectivas y asiendo cada detalle del que pende su existencia. «La gente conoce sólo una parte de su historia y sin embargo estamos ante un personaje fascinante, maltratada por todo el mundo, por la vida…, y que permaneció recluida durante 46 años. Leí todo lo que cayó en mis manos sobre ella y cada vez me parecía más y más interesante el personaje». Concha Velasco, que cree que la reina Juana sobrevivió a tanto infortunio «por rebeldía y por su necesidad de reivindicarse como persona y como mujer», se aúpa al escenario para enfrentarse a un personaje que, agonizante, vislumbra su propia muerte y comparte estas horas finales con los espectadores. La actriz amasa un sinfín de emociones para concretar un montaje al que le entrega el último ápice de su esfuerzo y ante el que acaba rendida afectivamente, sobre todo cuando la reina es separada de sus hijos. «Me produce un gran dolor, tanto que a veces tengo que parar un rato, recomponerme, llorar…, para seguir con la actuación».Opina Concha que este es «un espectáculo muy moderno» al hacer uso de algunas tecnologías para dar carta de naturaleza e identidad al texto de Caballero. Sin embargo, su esencia se sustenta en una interpretación muy intensa a la que la Velasco (con artículo, como las grandes divas) dota de una variedad amplia de recursos. Fue mucho el tiempo que le dedicó a la obra ella, «cinco horas por página», para conseguir interiorizarla y apresarla. Dice que el esfuerzo inicial que le supuso abarcar ‘Reina Juana’ se ha convertido ahora en «un placer que ha merecido la pena». No obstante, una hora antes del inicio de la función se concentra física y mentalmente en el camerino para que la actuación le resulte propicia. «Es una obra que va a conquistar al público».