Paulatinamente me he ido acercando a la temática de la ciudad, con sus luces y coches, de una manera inconsciente Sobre el título de la muestra que le ha traído por tercera vez a la galería Sharon Art, ‘Destellos perennes’, que reconoce encierra una cierta contradicción, el pintor gallego asegura que en ocasiones recurre a títulos que tengan un cierto impacto, si bien lo argumenta diciendo que en el caso de ‘destellos’ está justificado porque últimamente trabaja mucho con luces nocturnas y con relación a ‘perennes’ porque esos destellos quedan detenidos en el cuadro. "También puede tener otra lectura que no es referida a la luz sino al hecho de que considero los cuadros como unos destellos que el pintor trata de ‘inmortalizar’ y que quedan ahí perennes. El título de la exposición puede ser interpretado a través de estas dos lecturas", asegura el artista lucense, para quien esa fijación por la estética nocturna se ha manifestado en su última etapa pictórica, resultado de su intento de lograr esa tercera dimensión en el cuadro a través de las luces y el color, porque en realidad su trabajo hasta entonces había derivado hacia la temática gallega de marinas, trabajos agrícolas y todo lo relacionado con la cultura rural. "Paulatinamente me he ido acercando a la ciudad de una manera inconsciente", señala este pintor oriundo de Lugo, "un pueblo grande", para quien su tendencia hacia lo rural viene determinada por el estrecho vínculo que su tierra gallega tiene con la naturaleza. "Aunque existen ciudades más o menos grandes, Galicia es una región muy vinculada al campo y casi todos tenemos familia en el medio rural. Lo mismo sucede con el mar. Aunque soy de territorio interior también me siento estrechamente relacionado con la vida marítima. Por todo esto el mundo rural, el mundo del mar, va vinculado con la vida misma del gallego que soy", asegura.
Los grises intermedios
Pintor de formación académica, Miguel Anxo Macía empezó a formarse con los pintores locales de Lugo, trasladándose más tarde a Valencia para estudiar Bellas Artes y "contrastar esa luminosidad mediterránea con estos grises más del noroeste", algo que, reconoce, ha enriquecido su pintura. "Tuve la suerte de que me consideraran el mejor paisajista de mi promoción, aun sin ser de allí, lo que para mí supuso un gran honor", comenta el artista gallego, cuyos profesores valencianos eran de la opinión de que los mejores coloristas estaban en el norte, un comentario que le llenaba de orgullo, más viniendo de la tierra de Sorolla, un pintor que Macía considera único pero con el que en principio guarda poca relación porque "yo he estado toda la vida y sigo intentando buscar siempre esa amplia gama de medios tonos. Como pintor me interesan esos grises intermedios, esas medias tintas, mezclar mucho la paleta para obtener esos medios tonos. Considero que eso es lo más difícil, porque para lograrlo no solo hay que conocer el color sino los materiales con los que estás trabajando".