El jueves fue el día de los cohetes, los fuegos artificiales, el pregón conjunto (¿lo hacen muchas más ferias del libro) y ayer viernes arrancó la normalidad, como cada año, mirando al cielo que amenazó incluso con nieve... que se quedó en las montañas. Si cuando llega la feria seguro que llueve, que nevara ya parecería la colera de dios.
Abrieron las casetas, mostraron los libros, las firmas, los ecos, de la RAE y sus académicos. En las cercanías de Juan PedroAparicio se hablaba más de la Cuna del Parlamentarismo y el nuevo agravio, los leonesismos que buscan acomodo en la RAE... y entre los lectores, que preguntaban por Reverte algunos —"no vino"—se hablaba de los que sí vendrán, de que las ‘estrellas’ no lo son precisamente de la literatura. Lo mejor, pasar y verlo.