Cholo, federativo, pionero y hombre de montaña

Por Isidoro Rodríguez Cubillas

18/12/2025
 Actualizado a 18/12/2025
El fallecido Joaquín Cano Díez y una imagen de él e Isidoro Rodríguez Cubillas participando en un rescate en 1985.
El fallecido Joaquín Cano Díez y una imagen de él e Isidoro Rodríguez Cubillas participando en un rescate en 1985.

Este martes, 17 de diciembre de 2025, Joaquín Cano Díez, conocido entre sus amigos como Cholo, ha llegado al final de su existencia.

Activo miembro de la Sociedades Deportiva de Amigos del Cicloturismo, y más tarde de su sección de Montaña que llevó el nombre de Collado Jermoso, se hizo cargo de la entonces Federación Leonesa de Montaña de forma ininterrumpida desde el año 1973 hasta 1986, fecha en la que dicha Federación se disolvió pasando el Montañismo Leonés a forma parte de la Federación Castellano y Leonesa de Montañismo, como consecuencia de las normativas del nuevo estado de las Autonomías en nuestro país.

Durante sus distintos mandatos, Cholo, trabajó incansablemente para conseguir que la Escuela Nacional de Alta Montaña (ENAM), fuera una realidad, así como el Grupo de Alta Montaña Español (GAME). Igualmente fue uno de los fundadores de los Grupos de Rescate en Montaña antes de que existieran los GREIM, participando él mismo en destacados y comprometidos rescates sobre todo en el macizo de Peña Ubiña así como en los Picos de Europa, instituyendo las prácticas de reciclaje para los miembros del grupo durante esos años.

Durante los años 1974 y 1975 puso en marcha una curiosa forma de portear todo el material necesario para cambiar por completo la cubierta del refugio de Collado Jermoso, dotando a este refugio de un mejor equipamiento y la necesaria emisora que tuvo una crucial importancia en el importante tema de los rescates en montaña en los años siguientes.

También por esos años consiguió la financiación necesaria para adecuar el refugio de Vegabaño en Sajambre. Precisamente en Vegabaño, organizó, en el verano de 1975, el Campamento Nacional de Montaña en la que montañeros de todo el país se reunión en sus praderas con un sobresaliente éxito tanto en lo deportivo como en lo social.

Durante los catorce años en los que permaneció al frente de la Federación Leonesa de Montaña estableció cauces de comunicación tanto con los organismos públicos provinciales, como con los nacionales, siendo reconocido también por su labor y cooperación con la Federación Española de Montañismo con la que estableció destacados lazos.

En esos años aumentó de manera considerable el número de los montañeros en nuestra provincia, así como revitalizó las actividades de los Clubs y Sociedades de Montaña.

El Alpinismo leonés de dificultad, encontró en él un destacado apoyo y reconocimiento, llevando a cabo, importantes escaladas, tanto en nuestro país, como fuera de él, iniciándose un largo período de ambiciosas expediciones al continente africano, al Himalaya y a los Andes.

Como deportista fue siempre tremendamente activo, participando personalmente en muchas marchas y travesías, tanto en España como fuera de nuestro país, y ascendiendo a muchas montañas nada sencillas.

Las puertas de la Federación Leonesa de Montaña siempre estaban abiertas en la Casa del Deporte y su presidente, Cholo, todas las tardes omnipresente, recibía a quien allí se dirigía en busca de información o cualquier otra cosa relativa a las montañas, siendo además un lugar de encuentro para organizar o apuntarse a las muchas actividades.

Hablando de otra pasión de Cholo, recordar que fue, entre 2002 y 2004, el Abad de la Cofradía leonesa Angustias y Soledad.

Cholo fue un deportista y dirigente de talante integrador y siempre cercano, se convirtió un personaje indispensable en la historia de nuestro Montañismo. Hoy nuestras montañas están tristes por la pérdida de Joaquín Cano Díez, «pero tu recuerdo permanecerá en ellas».

Isidoro Rodríguez Cubillas es montañero y divulgador de temas de montaña.

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