Celia Uve: “La habilidad de dibujar la tenemos todos”

La artista, viñetista y arqueóloga llega a León para reivindicar el dibujo como una forma de comunicación, creatividad y conexión con las raíces

10/06/2026
 Actualizado a 10/06/2026
La obra de Celia Uve gira en torno al arte folk y el arte social | L.N.C.
La obra de Celia Uve gira en torno al arte folk y el arte social | L.N.C.

La ilustradora y creativa segoviana Celia Uve participará este jueves, 11 de junio, en una nueva edición de los Café-Diálogo organizados por la Fundación Jesús Pereda de CCOO Castilla y León. El encuentro tendrá lugar en El Cafetín de León (Calle La Sal,5) a las 17:00 horas y servirá para acercar al público la trayectoria de una creadora que ha hecho de la ilustración una herramienta de comunicación, divulgación y reflexión social.

Licenciada en Bellas Artes y ganadora del Premio Diálogo 2023, Celia Uve combina en su trabajo el arte social con la reinterpretación contemporánea del folclore y el patrimonio cultural. Con motivo de su visita a la ciudad, conversamos con ella sobre su trayectoria, la importancia del dibujo como lenguaje universal y los proyectos que tiene entre manos.

- ¿Quién es Celia Uve y cómo te presentarías ante quienes todavía no conocen tu trabajo?

- Soy Celia Arias Vaquerizo, aunque profesionalmente trabajo como Celia Uve. Soy ilustradora, artista plástica y creativa segoviana, tengo 39 años y utilizo el dibujo como una forma de comunicación. Mi trabajo combina la creación artística con la divulgación y la educación, siempre desde una mirada muy vinculada al entorno y a la cultura.

La segoviana Celia Uve, ilustradora y creativa. | L.N.C.
La segoviana Celia Uve, ilustradora y creativa | L.N.C.

- ¿Cómo supiste que querías dedicarte profesionalmente a esto? ¿Cómo fue tu trayectoria?

- Cuando somos pequeños a todos nos gusta dibujar, porque es un lenguaje universal y una habilidad humana que nos permite expresarnos, conocernos y comunicarnos. Para mí, desde pequeña, era una forma muy fiable y muy fácil de comunicarme, así que cuando fui creciendo seguí manteniéndolo. Cuando terminé el Bachillerato de Artes, después estudié Bellas Artes y me siguió interesando el dibujo y qué podía hacer con él. Para mí era una herramienta que quería dar al resto del mundo. Lo que quería era comunicar con ello y a lo que me he dedicado hasta ahora ha sido a hacer arte social, que busca una crítica y una reflexión, y arte folk, que consiste un poco en divulgar nuestro patrimonio y conocer sobre él.

“Para mí, el dibujo era una herramienta que quería dar al resto del mundo”

- Sobre ese arte social y ese arte folk que comentas, ¿de dónde nace ese interés por las raíces culturales y el patrimonio?

- Creo que nace de varias vías. Una de ellas es algo que le pasa a mucha gente en Castilla y León: cuando terminas el Bachillerato o la carrera, muchas veces te toca irte, porque no hay tanta oferta universitaria o laboral, dependiendo de la zona. Yo hablo de Segovia, que es verdad que tenemos Artes más cerca, en Madrid, que en otros sitios. Luego está la segunda parte, que es que muchas veces también te tienes que ir fuera a trabajar. En mi caso fue primero por estudios, pero después de estudiar también me quedé fuera muchos años. Y ahí es cuando empiezas a echar de menos las raíces y la cultura. Te vas a otros sitios y piensas: “¿Y qué era lo mío?”. En mi caso tuve grandes maestros, que fueron mis abuelos. Ellos me enseñaron a entender el entorno, el campo y las tradiciones. También influyó bastante en mí el hecho de hacer el Máster de Arqueología y Patrimonio en Galicia, porque allí hay mucho arraigo y mucha puesta en valor de sus tradiciones y de su cultura. Eso me hizo interesarme por dar a conocer la nuestra.

“Cuando te vas a otros sitios empiezas a echar de menos las raíces y la cultura”

- ¿Cómo consigues reinterpretar esas tradiciones para traerlas al mundo moderno sin que pierdan su esencia?

- Creo que una de las cosas que hago es sintetizar la información. Vivimos en un mundo en el que estamos muy expuestos a muchísima información y muy sobreestimulados. El cerebro no ha evolucionado tan rápido como las nuevas tecnologías y no está preparado para ver cincuenta reels al día. Por eso busco sintetizar mucho la información, como si fueran píldoras, y me apoyo en el dibujo. Lo que hago es una especie de ilustración narrativa: que en un golpe de vista se pueda saber de qué estoy hablando y que luego haya un par de pinceladas de texto que completen la información.

- Has defendido en varias ocasiones el dibujo como una forma de comunicación muy poderosa. ¿Qué puede transmitir una imagen más que las palabras?

- Las imágenes, si nos vamos por ejemplo a las diversidades funcionales, tienen una función muy clara. Existen los sistemas alternativos y aumentativos de la comunicación, que muchas veces son tarjetas que ayudan a personas con dificultades en el lenguaje o dificultades cognitivas a entender lo que se les está diciendo. Defiendo precisamente eso: una imagen es mucho más rápida de procesar que un gran texto. Eso no significa que no esté a favor de los textos. Creo que lo suyo es dar primero una píldora de información rápida y, si a alguien le interesa o quiere profundizar más, que pueda acudir después a los textos.

- Además de tu trabajo como ilustradora, también desarrollas talleres creativos. ¿En qué consisten?

- Va un poco de la mano de lo que comentaba antes: cuando somos pequeños dibujamos, pero cuando somos mayores muchas veces dejamos de hacerlo. Esto tiene que ver con las etapas del neurodesarrollo del dibujo. Primero empezamos con garabatos, porque estamos experimentando con nuestra habilidad motora. Después pasamos a etapas en las que no buscamos tanto representar la realidad, sino aquello que creemos o interpretamos. Seguimos garabateando, haciendo geometrías, y no nos importa tanto si está bien o mal a nivel realista, sino representar nuestra propia realidad. Pero hay una etapa muy importante, la del realismo visual, que llega aproximadamente a partir de los ocho años. Es cuando los pequeños se dan cuenta de que lo que ven tiene una perspectiva, unas proporciones y un lugar en el entorno, e intentan imitarlo. En ese momento, si no tienen las habilidades suficientes o nadie les guía, lo más normal es que dejen de dibujar. Viendo esto y siendo consciente de la importancia que tiene el dibujo a la hora de expresarse y comunicarse, pensé que había que hacer talleres creativos. Por un lado, son una manera muy buena de seguir comunicándose y, por otro, ayudan a no perder la creatividad, que es la que nos permite solucionar problemas.

- ¿Los talleres están dedicados solo a niños o también a adultos?

- También a adultos. Lo que pasa es que los adultos que vienen suelen tener ya algún tipo de interés por dibujar o saben dibujar un poco. Es raro que venga un adulto y me diga: “No tengo ni idea de dibujar, pero siempre he querido hacerlo”. Todavía no me ha pasado, aunque sé que existen. Una de las cosas que defiendo es precisamente romper con esa frustración que aparece al intentar imitar la realidad y no conseguirlo. Ahí viene la gran pregunta: ¿no sabes dibujar o no sabes dibujar realismo?

- En 2023 recibiste el Premio Diálogo de la Fundación Jesús Pereda. ¿Qué supuso para ti este reconocimiento?

- Me hizo muchísima ilusión. Primero, porque que reconozcan tu trabajo ya es algo muy importante. Si tenemos en cuenta que trabajar en ilustración, arte, educación creativa o en cualquier cosa relacionada con el arte y la creatividad en este país está complicado, que reconozcan todo el esfuerzo que llevas detrás es una alegría. Y, por otro lado, me hizo especial ilusión porque yo no lo sabía, pero nunca se había celebrado en la ciudad de Segovia. Los Premios Pereda se celebran en la ciudad donde gana el premio individual y, gracias a que yo gané, fue la primera vez que se hizo en Segovia. Fue una alegría para todos.

- Para quienes están terminando el Bachillerato y no saben si dedicarse al arte o elegir algo con más salidas, ¿qué consejo les darías?

- Les diría que, hagan lo que hagan, no dejen de dibujar. La vida da muchísimas vueltas. Si decides tirar por el arte y luego no encuentras nada, ya trabajarás en otra cosa. Y si te da vértigo o tienes otros intereses, como buscar un trabajo más estable de aquí a tres años, puedes elegir algo con más salidas. Pero eso no quita que puedas seguir dibujando, exponiendo o dibujando simplemente por amor al arte.

- Este jueves participas en León en el Café Diálogo. ¿Qué te apetece compartir con el público leonés en este encuentro?

- Me gustaría hablar de este tipo de cosas, sobre todo que quede esa idea de que la gente no deje de dibujar. Hay que romper con esa idea de que si dibujo realismo dibujo bien y, si no, no tengo ni idea de dibujar. Creo que el dibujo es una herramienta muy buena para comunicar, pero también para relajarse, desconectar un poco y estar más presentes. No quiero decir con esto que haciendo garabatos se te vaya a pasar la ansiedad, porque eso es otro problema diferente. Pero sí creo que este tipo de trabajos manuales o artesanales ayudan a estar presente, a pasar un rato agradable sin buscar productividad, sin tener que ir corriendo, simplemente estando un rato contigo.

La artista participará el jueves 11 de junio en el Café-dialogo en "El Cafetín" | L.N.C.
La artista participará el jueves 11 de junio en el Café-Dialogo en ‘El Cafetín’ | L.N.C.

- Más allá de dedicarse profesionalmente a ello, también puede verse como un hobby, como la lectura ¿no?

- Eso es. Creo que con las nuevas tecnologías y las redes sociales estamos perdiendo un poco el estar presentes. Terminamos saturados. A nivel laboral todo parece más complicado, muchas cosas se hacen ya de forma telemática, los trabajos están más lejos, hay más horarios partidos y casi no da tiempo a parar. Y el poco tiempo que tenemos para parar muchas veces lo utilizamos mirando una pantalla, que nos mete cincuenta vídeos de un minuto, dejando al cerebro lo deja “frito”. El cerebro también necesita pausa: dar un paseo, mirar, sentarse en una piedra a ver el atardecer, pintar, tocar un instrumento, tejer o lo que sea.

“El dibujo es una herramienta muy buena para comunicar, pero también para relajarse, desconectar un poco y estar más presentes”

- Mirando al futuro, ¿en qué proyectos estás trabajando y hacia dónde va tu obra?

- Sigue un poco en la misma línea. Continúo con ilustraciones sociales, con arte de divulgación y con arte folk. También tengo en mente algún proyecto grande de cómic divulgativo, que tardará un poco en salir, pero está ahí.

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