Su creador, Benjamín Rojo Blanco, emigró a Barcelona, donde hizo fortuna Castillos en el aire no solo porque el prematuro fallecimiento de su dueño, con solo 63 años, parece que deja la obra un poco en el aire pues aunque tiene dos hijos estos ya han nacido en Barcelona y no parece tan claro que mantengan el interés que tenía su padre. «Es que Benjamín era de aquí, San Feliz era su pueblo y los hijos ya no son de aquí, ni siquiera de León», argumentan.
También castillos en el aire porque cuando vas llegando al pueblo por la estrecha carretera aparece en el horizonte, como en el aire, el castillo, el Palacio de san Félix, que así se llama.Levantó este gran castillo en su pueblo,falleció hace unas semanas con 63 años En el entierro de Benjamín Longinos Rojo, en la capilla del castillo, los vecinos visitaban las dependencias, el enorme comedor subterráneo, las almenas y torreones, habitaciones... «como los de verdad».
Su duda, ahora, es saber qué ocurrirá con él. «A mi que no me lo de que no tengo para mantenerlo», bromea un pariente de Benjamín.
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