Casi seis meses después de su recordada doble actuación coincidiendo con la festividad de Santiago Apóstol en el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, con sede en la localidad leonesa de Sabero, Carlos Núñez, el gaitero más famoso del mundo, regresa a León para actuar este viernes en el Auditorio Ciudad de León, a las 21:00 horas con entradas a 19 euros, y el sábado en el Teatro Bergidum de Ponferrada, enmarcándose ambos conciertos en el cierre de la larguísima gira de promoción de su más reciente trabajo discográfico, ‘Inter-Celtic’, donde el músico vigués aborda la música celta más pura, pero en toda la variedad de acentos que hacen de ella un género internacional.
Carlos Núñez guarda muy gratos recuerdos de su paso por el MSM, un escenario con el que, reconoce el músico gallego, tiene una especial conexión. "Ha sido una experiencia maravillosa. El Museo de la Minería me parece una idea bandera. Primero porque valoriza una actividad histórica, la zona, y es una forma muy original también de atraer turismo. Y algo que me fascina, que es la conexión interdisciplinar de arte, música con historia, turismo, cultura. Me parece que ese museo representa el futuro de lo que debe de ser el turismo en España. Y la forma, además, de darle vida a lugares históricos con músicas como éstas, que tienen esa parte importante de historia y tradición pero que al mismo tiempo están vivas, y entonces conectan con todo tipo de público".
El Museo de Sabero representa el futuro de lo que debe de ser el turismo en España Acostumbrado a tocar en los grandes templos de la música, como el Carnegie Hall de Nueva York o el Royal Albert Hall de Londres, el gaitero vigués reconoce que el entorno influye muchísimo a la hora de abordar una actuación. "Como dice mi amigo Jordi Savall, cuando tocas en lugares históricos con piedras antiguas, esas piedras han recibido mucha música en el pasado, vivencias, vibraciones buenas o malas, pero el caso es que cuando se hace música en un lugar de estos, esas piedras, ese espacio, devuelve parte de lo que ha recibido en el pasado. Entonces es cierto que hay lugares que están tocados por una varita mágica y se produce una energía en la música maravillosa. El lugar inspira muchísimo, no solo a los músicos sino al público que entra allí y siente que está en un lugar especial. Además, la arquitectura tiene un gran poder sobre la acústica y un museo como el de la minería tiene una acústica, tiene un espacio que interactúa con la música como un instrumento más", sugiere el intérprete gallego.
Carlos Núñez considera interesante el hecho de que espacios emblemáticos como los antes citados de Nueva York y Londres nacieron para un determinado tipo de música y a medida que los tiempos han ido cambiando otras músicas han ido conquistando esos espacios. "Recuerdo que cuando toqué la primera vez con The Chieftains en el Albert Hall para mí en aquel momento era una sala de música clásica y de hecho veías las fotos de las orquestas, a finales del siglo XIX, cómo se ponían de una forma especial encima del escenario. Pero la última vez que fui, hace unos meses, porque mi compatriota Julio Iglesias me llamó para que tocase con él ‘Un canto a Galicia’, el Albert Hall ya no era un lugar destinado solo a la música clásica. De pronto se había transformado en otra cosa. Y eso también es impresionante. Ver cómo los lugares se van reutilizando, se van reinventando, y dependiendo de la música o el repertorio que toques tú también transformas ese lugar. La arquitectura, la historia afecta a tu música cuando la estás tocando, pero tú también impregnas ese lugar, que ya no va a ser el mismo. En este sentido desde que la gaita entró en enero en el Musikverein de Viena ya no será nunca el mismo", asegura.
Siempre fui de adorar a los sabios, pero en este momento lo que más me apetece es tocar con gente joven El último trabajo discográfico de Carlos Núñez, ‘Inter-Celtic’, conecta con aquel primer emblemático trabajo, ‘A irmandade das estrelas’, que vendió más de cien mil ejemplares en nuestro país y que abogaba por hermanar la música gallega con la de las diversas naciones celtas, objetivo que Núñez ha seguido desarrollando de una manera estimulante y original. "‘A irmandade das estrelas’ fue el primer planteamiento que me permitió extender un arco iris de posibilidades. Un primer color fue descubrir la conexión existente en lo que ha dado en llamarse música celta, pero otro color fue de pronto descubrir nuestras raíces en común con el flamenco, otro color fue cuando decidimos juntar las diferentes tradiciones de España en una pieza musical y otra la vía de conexión con Latinoamérica. En estos veinte años he ido desarrollando cada una de esas vías. Cada uno de esos colores que formaban parte de ‘A irmandade das estrelas’ lo he ido tratando poco a poco en los posteriores discos, que han sido como discos temáticos", señala Núñez, que avanza que el año que viene, coincidiendo con el 20 aniversario de aquella histórica grabación, tiene pensado llevar a cabo diferentes acciones con el fin de dar aún mayor visibilidad a una música que, asegura, "no tiene existe en los medios de comunicación", aunque él se considere en cierto modo un privilegiado. "Cualquier músico clásico, flamenco o popular sale en los grandes medios, pero nuestro caso no es ese.Somos una realidad que no existe", asegura el gaitero vigués, que reclama atención para una nueva generación de músicos, gente joven que saben lo que es la cultura global, que han viajado, tienen estudios y están enamorados de la música tradicional. "Esa gente no existe en los medios. Es cierto que yo estoy en una mejor posición y siento que tengo la misión de ayudarlos a ellos de la misma manera que The Chieftains me ayudaron a mí".
Preguntado si hay algún artista del panorama internacional con quien no haya colaborado y le gustaría hacerlo, Carlos Núñez tiene una respuesta consecuente con todo lo que acaba de decir. "Siempre fui de adorar a los sabios, a los viejos maestros, esa fue siempre mi tónica, pero reconozco que en este momento lo que más me apetece es tocar con la gente más joven y compartir con ellos esa ilusión. Recientemente pude tocar con una veintena de chicos y chicas en la nueva película de Carlos Saura y era fascinante ver como interactuaban entre ellos. Mis artistas favoritos hoy son toda esa nueva generación", concluye.
Carlos Núñez: "Hay lugares que están tocados por una varita mágica"
El gaitero vigués regresa seis meses después de su recordado concierto en el Museo de Sabero. Este viernes actúa en el Auditorio Ciudad de León y el sábado lo hará en el Teatro Bergidum de Ponferrada
10/12/2015
Actualizado a
18/09/2019
Lo más leído