Carlos Martín: "Cambian su pasado por una ilusión y la ilusión les hace vivir"

Teatro del Temple acude este jueves al Auditorio Ciudad de León con la obra ‘Don Quijote somos todos’, una comedia coral al más puro estilo Berlanga que toma como base uno de los grandes mitos de la literatura universal para hablar de los problemas de la España de hoy a través de los avatares de un pueblo que vive un proceso de quijotización

Joaquín Revuelta / Europa Press
28/10/2021
 Actualizado a 28/10/2021
Imagen del último montaje de Teatro del Temple ‘Don Quijote somos todos’ que este jueves llega al Auditorio Ciudad de León.
Imagen del último montaje de Teatro del Temple ‘Don Quijote somos todos’ que este jueves llega al Auditorio Ciudad de León.
La compañía Teatro del Temple desembarca este jueves en el Auditorio Ciudad de León con su más reciente montaje, ‘Don Quijote somos todos’, «una comedia sobre los esfuerzos de un pueblo manchego, de cuyo nombre nadie se acuerda, por no desaparecer para siempre. Abandonado en medio de la España vacía, con malas comunicaciones y escasos servicios, su único patrimonio está en su pasado: ser la cuna del más famoso caballero andante, el ingenioso don Quijote de la Mancha», reza la sinopsis argumental de esta «propuesta fresca, divertida, ágil y conmovedora a partir del inmortal clásico de Miguel de Cervantes Saavedra». Los leoneses que se acerquen al Auditorio para ver la representación (20:30 horas con entradas a 10 euros) podrán apreciar los valores de esta comedia «que participa del espíritu crítico de Cervantes pero también de algunos de sus discípulos más aventajados en el campo de la cinematografía, como Luis García Berlanga, su fiel guionista Rafael Azcona, Marco Ferreri o José Luis Cuerda», sostienen desde la compañía, que convierten a don Quijote «en un sujeto colectivo, encarnado en todo un pueblo que, en medio de su lucha por la supervivencia, experimenta alguna de las más famosas aventuras del ingenioso hidalgo». Episodios como los molinos de viento, los galeotes o la cueva de Montesinos, adquieren en la propuesta de Teatro del Temple «una nueva perspectiva, alumbrando una reflexión mordaz y desprejuiciada sobre nuestro propio quijotismo patrio».

El autor de la obra y también intérprete, José Luis Esteban, explicaba en declaraciones a Europa Press con motivo del estreno de ‘Don Quijote somos todos’ en Valencia, que «es una obra creada a partir de uno de los mitos más importantes de nuestra literatura, pero lejos de ser una adaptación o una versión, intenta encontrar una historia que pueda atañer a los ciudadanos de hoy en día». Para Esteban, «los clásicos son clásicos por algo, porque no solo revelan algo del tiempo en el que fueron escritos, sino que nos siguen desvelando a nosotros mismos, a nuestra sociedad, sobre nuestra manera de vivir, de pensar, de amar, de reír y de llorar hoy en día».José Luis Esteban alude a la célebre frase con la que Cervantes inicia ‘El Quijote’: ‘En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme’, para cuestionarse «¿por qué no quiero acordarme del nombre del pueblo?, porque está en mitad de la España vacía y su patrimonio más que futuro es pasado. Esa es la clave de la que parte esta historia», sostiene Esteban, para quien la pieza «rescata ese humor que trasciende lo costumbrista y se convierte en un elemento de cierta crítica divertida, amable, en ocasiones punzante, de algunos famosos humoristas poscervantinos», como Luis García Berlanga, Rafael Azcona, el Marco Ferreri español, «para contar la historia de estos habitantes que son los propios de cualquier pueblo de nuestra geografía».

Todos los personajes, en su intento por reactivar un pueblo que se está desvaneciendo, viven un «proceso de quijotización», destaca el actor y también director de la obra Carlos Martín, que en su opinión «cambian su pasado por una ilusión y la ilusión les hace vivir. De algún modo, esta ilusión hace que el pueblo encuentre la manera de seguir adelante y de vivir», concluye el director de ‘Don Quijote somos todos’.
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