Una 'caja regalo' con letra y música

David Álvarez Cárcamo, omañés de Guisatecha, lleva ‘desde niño’ recogiendo todo tipo de testimonios de tradición oral, muchos de los cuales ha llevado a un libro-disco que el miércoles presenta en El Albéitar

10/12/2024
 Actualizado a 10/12/2024
David Álvarez Cárcamo charla con Moisés Liébana, el recordado ‘gaitero de Corporales’. | XOSE AMBÁS
David Álvarez Cárcamo charla con Moisés Liébana, el recordado ‘gaitero de Corporales’. | XOSE AMBÁS

La pasión de David Álvarez Cárcamo por la tradición oral viene de muy lejos, pese a su juventud, pues arranca en su niñez y tal vez eso explica su infatigable trabajo pueblo por pueblo, el numeroso material que ha recogido y sigue recogiendo. Una importante parte de este archivo —«no todo, tengo mucho más»— lo ha recogido en un impagable libro (que también es disco) de más de 500 páginas y documentos sonoros que este miércoles se presenta en el Albéitar, a las 19:00 horas. Un volumen que lleva por título ‘La tradición oral leonesa. El ciclo de la vida’. 

– El libro que presentas es un importante volumen, pero sueles decir que «nos es todo».
– Suena un poco feo pero lo tengo que decir, tengo mucho más que eso;tal vez no sea de tanta calidad sonora, que es importante pues yo, lo recuerdo siempre, no hago libros, hago discos;lo que pasa es que al explicar tantos audios como recojo pues acaban convirtiéndose en libros. 

– ¿Cuánto años de trabajo encerrados en este libro-disco?
–  Yo empecé a recoger material en 1.999, pero también se podría decir que el libro  es «hijo de la pandemia». Me explico, de un lado está el tiempo que tienes y, sobre todo, pasamos tanto miedo que pensé que muchos de mis informantes se podían fallecer, así de duro, y por desgracia con algunos de ellos trístemente ocurrió, como una mujer de Alija que cantaba realmente bien. Entonces contraté a unos técnicos de sonido, para que tuvieran calidad las grabaciones, y nos pusimos a trabajar.

– ¿Y lo de organizarlo como ‘el ciclo de la vida’?
– Es una idea que me dio María José Pérez pues, tengo que reconocerlo, organizar un trabajo de tradición oral es casi imposible. Y lo estructuré siguiendo el ciclo de la vida para darle una visión de una cultura, la tradicional, en la que los temas están totalmente imbricados. Por ejemplo, si dices todas las jotas juntas pues es un jaleo, ya que las jotas se cantan y bailan en momentos muy diferentes, en lugares diferentes... Olos romances, que igual son de filandón que me mil historias más.  

– ¿Hay material recogido por toda la provincia?
– Lo he intentado, evidentemente. Pero otra cosa es lograr una igualdad entre todas pues hay muchas circunstancias, que se te den mejor o que que queden informantes. Por ejemplo, en el valle alto del Torío me resultó complicado pues lo que yo hago es recoger el material en vivo, y encontré que había desaparecido gente con mucha información;unas mujeres de Pontedo, Visitación y otras;Ignacio Pello el de Canseco... a Teresa la de Canseco le grabé cómo se hacía la mantequilla y otras historias, pues no solo recojo canciones o romances, todo lo que es tradición oral me interesa. Lo que más influye, por supuesto, es la despoblación, la desaparición de las gentes, de los informantes en una palabra. 

– ¿Y donde más material has recogido?
– Tradicionalmente a mí se me ha dado muy bien la Maragatería; el Bierzo Alto, de Bembibre hacia arriba, aunque en este libro no sale mucho;la Montaña de Riaño y la comarca de la Bañeza hacia el sur. Además de mi tierra, claro, Omaña. 

– ¿Son las comarcas más ricas en tradición oral? 
– No; creo que en nuestra provincia ricas en tradición oral son todas las comarcas, lo que ocurre es que en algunas hay más vida, grupos que la han mantenido o, simplemente, a mí se me dan mejor, por lo que sea. Por ejemplo, Alija y Laguna de Negrillos no han perdido mucha población y además mantienen las tradiciones. Pero, en Guisatecha, que es mi pueblo, pude recoger algo cuando comencé a grabar, hace 25 años, pero ahora ya no me pueden decir nada pues no queda nadie en el pueblo. Lo de la despoblación es cruel en algunas comarcas, Omaña entre ellas.

– Todavía eres joven y dices que ya empezaste hace 25 años... una vocación precoz.
– Realmente sí. Cuando iba al colegio ya me empezó a gustar pero hay un momento en el que yo sitúo el origen de todo;cuando siendo un chaval me llevaban a la romería de Pandorado, al lado de mi pueblo, y a esta fiesta acudían y me gustaba mucho verlos, escucharlos, los trajes. Recuerdo haber visto a Parva y Sosiega y, con el tiempo, yo estuve unos años en este mismo grupo. También había un concurso de baile chano y de jota que me encantaba. Pero como solo los veía de año en año pues empecé comprando una cinta de aquellas de casette, de la Coral Isidoriana recuerdo, y a partir de ella comencé a buscar otras cintas de canciones tradicionales. 

–¿Cuántos años tenías?
– Doce o trece. 

– ¿Qué cintas de aquellas que comprabas con tus ahorros recuerdas?
– Las iba a buscar a El Corte Inglés, que tenía surtido, y recuerdo una de grabaciones de las señoras del Val de San Lorenzo, de gente de verdad por así decirlo, no de profesionales, y me dí cuenta de que aquellas grabaciones de campo me gustaba más que lo que hacían los grupos, me parecía más auténtico. El siguiente paso fue en 1.998 cuando llegaron a mi pueblo  para grabar a Nemesio, el gaitero de Torrestío que pasaba el verano en Guisatecha, me junté a ellos y ahí me animé a hacer yo mis propias grabaciones, primero con los de Son del Cordel, con Gabi el monitor de pandereta, con Encarnación López ‘Rande’ y despues ya solo... y hasta hoy, que cuando empecé a trabajar de profesor pues ya me desplazaba lejos de mi comarca, ya que tenía la posibilidad de desplazarme en coche, desde los años 2.007 y 2.008. 

– ¿Le dedicas mucho tiempo dedicado a esta tarea?
– Los tiempos que me deja libre la enseñanza y todos los veranos, es lo que hago en esas vacaciones, recorrer pueblos, recoger testimonios. 

– Y ahora nos los regalas en un libro/disco, a disposición de todos.
– A ver. Creo que es lo mejor que puedo hacer. Siempre digo que «yo para qué lo quiero para mi solo» y después  está el tema de donarlo a una biblioteca o institución. Es complicado, mira Miguel Manzano hizo una donación espectacular a la Biblioteca Nacional y resulta poco menos que imposible consultarla. Yo con estos libros busco dar a conocer este legado y, sobre todo, desde mi punto de vista, con mi visión. Quiero tener la capacidad de mostrar lo que yo he visto de esta gente y trasmitir cómo ellos lo vivían y lo contaban;por ello, siempre pongo fotos y hablo de ellos, con sus nombres y sus pueblos.   

– ¿Eso hace cada pieza diferente?
– Es lo que busco. Por ejemplo, el romance de Gerineldo, del siglo XV, tiene miles de versiones, estudios, pero la que una mujer concreta de un pueblo concreto te canta, ésa es única. Y hay que saber que es ella, dejar constancia del folclore y de la gente.   

– Y ahí queda eso.
– Mira, estoy seguro de que hay cosas que ahora no les damos importancia y dentro de 50 años pueden ser una verdadera joya para investigadores que pueden buscar datos de cualquier cosa, incluida la forma de hablar. 

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