La provincia está llena de posibilidades de ‘rutas navideñas’ siguiendo los belenes o motivos de estas fechas; seguro, pero hay una, la que recorre los municipios del Torío que condensa un buen número de las posibilidades que ofrece este ‘arte’. Los hay en Villaverde de Abajo (de Navatejera y Garrafe); en Palazuelo; Matueca, Matallana de Torío y en el último de la ruta: Cármenes.
Nada más salir de León, en la cuidada ermita de Villaverde de Arriba, la asociación Tagarreros ha realizado un espectacular trabajo con cientos de piezas, un anfiteatro romano, una atractiva visita nocturna, homenajes (a los mineros, por ejemplo), siempre con la filosofía de un belén tradicional; la misma, en humilde y entrañable, que desde hace años ven los viajeros al lado de la carretera en Palazuelo, que va incorporando algunas piezas pero que ha hecho de la esencia de los modestos belenes su razón de ser.

La sorpresa llega en Matueca donde su plaza muestra un enorme muñeco blanco, con botones y luces navideñas, en el que se intuye bajo su ‘capa’ un juego de ruedas, de enorme tamaño las inferiores y que van disminuyendo en escala. Cierto que está rodeado de motivos navideños en la casa de al lado y en mitad del pueblo hay un enorme árbol de Navidad.
Matallana apuesta por el ramo leonés en su plaza y en mitad de las Hoces los viajeros encontrarán el Belén de la Vía La Barita, en el que ‘la gracia’ es el lugar donde está colocado.
Y ya en Cármenes repite el belén de Playmobil de Jesús Tascón, de récord, con 10.000 piezas y la enorme paciencia del joven que lo monta, aunque le quiten el récord.
