Cristina Ibáñez propone esta creación con el fin de despertar en el espectador la colaboración y la necesidad de transmitir un mensaje contra la intolerancia. "El propósito principal de las banderas de oración es ser colgadas donde el viento pueda activar las bendiciones; el sol, el viento y la lluvia las descolorarán o desgastarán con el tiempo, lo que nos proporciona un recordatorio sutil de que todas las cosas son temporales», señala la creadora al tiempo que recuerda que para la creación de esta land art es necesaria la participación del público, «que sea sensible al mensaje de que el poder de la unión común a favor de la tolerancia, en contra de todo lo que pueda significar represión de las expresiones y creencias del signo que sean".
Para ello los interesados en participar en el proyecto deben aportar cinco piezas de tela o plástico en tamaño Din A5, en color liso blanco, amarillo, verde, rojo y azul, en los que figure un dibujo, una frase, un símbolo, un propósito o un mantra.
Licenciada en Bellas Artes, por la Universidad Central de Barcelona desde 1986, en la especialidad de pintura, reingresa en esa facultad años más tarde para realizar como segunda especialidad estudios de restauración conservación (1991). Durante varios años alterna el ejercicio de la docencia con la profesión de la restauración y comienza su trayectoria como docente en la Escuela de Arte de León en 1993, en la especialidad dibujo artístico y color. En la actualidad realiza su tesis doctoral en el área de la conservación, restauración de Bienes Culturales en la Universidad de León y participa en un proyecto de I+D+I sobre el Patrimonio Papirológico Nacional en colaboración con la UPF de Barcelona. Desde sus estudios de pintura en 1981, ya ha participado con el colectivo de jóvenes artistas plásticos de León, realizando varios encuentros con este colectivo en León y Sahagún.
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