Reivindicaban su memoria sus hermanos muchos años después de aquel asesinato, fruto de unerror o una mala información desencadenaron este desenlace con implicaciones paramilitares y con la larga mano de la CIA detrás. La prensa internacional se iba haciendo eco del suceso mientras a Laciana llegaban las noticias con cuentagotas pues la cobertura de las emisoras era más que deficiente.
Pero se confirmó la trágica muerte de aquel brillante marino, amigo del escritor Luis Mateo Díez, quien escribía de él: «Pepín era un niño de una inteligencia desmesurada, el más listo de todos nosotros, el más listo del colegio». Buena prueba del afecto que se le tenía es que el entierro y el panteón fue costeado por suscripción popular a través de Radio Villablino. Y aún no han olvidado en el Valle el enorme gentío que acudió a darle el último adiós a Pepín Vaquero.
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