Cada año, desde hace nueve; cada marzo, mes de la mujer; Mercedes G. Rojo realiza un trabajado homenaje a una destacada mujer leonesa, recuperando su biografía e historia desde todos los ángulas y miradas y perpetuándola en un libro. El de este año, que acaba de ver la luz, está dedicado a Dolores Fernández Geijo, ya ha sido presentado en el Val de San Lorenzo y este sábado, día 4, será la segunda de las presentaciones, en la Casa Museo de Santa Colomba de Somoza (a las 18 horas) con la presencia de su impulsora y alguna de las firmas que colabora en este gran proyecto editorial, de casi 500 páginas, coordinado y escrito en buena parte por la citada G. Rojo y contando, como es habitual en la colección, con numerosas firmas invitadas que aportan nuevas miradas, recuerdos, anécdotas, testimonios....
Seguirán otras presentaciones, en Astorga (el día 17 de abril) y León (el 6 de mayo), como ya confirmadas.

La protagonista de este año, Dolores Fernández Geijo, es sin duda una gran mujer, polifacética, que tocó diferentes palos del arte, la artesanía y, sobre todo, la vida. Los primeros capítulos del libro son esclarecedores: 'Una auténtica artesana de la lana’ , ‘también de la palabra’, ‘dolores y el grupo de folklore valuro (del Val)’, ‘su relación con las cámaras’ o ‘una boda maragata como primera experiencia cinematográfica’. Yno es todo, pero nos da una idea de la dimensión de esta leonesa. La propia Mercedes G. Rojo explica que "encontrarán en el libro facetas más conocidas, como la de guardiana de nuestro folklore, así como su labor detrás del último telar manual que funcionó en Val de San Lorenzo, hasta que Dolores se retiró de la profesión de tejedora. Pero tal vez no conozcan sus aspiraciones de convertirse en maestra, que se vieron truncadas por la llegada de la guerra civil y de la consiguiente post-guerra que duró casi cuarenta años. O de su protagonismo en la primera boda maragata rodada por la mítica productora Cifesa, de su permanente acompañamiento al grupo valuro de danzas y de su participación en diversos programas de radio y televisión que contribuyeron a dar a conocer las tierras de Maragatería y, en especial, su pueblo». Fue Dolores un gran valor de la tradición oral.
Pero no se puede olvidar su lucha diaria, por su familia, por su vida que, ciertamente, no se lo puso nada fácil, además de los convulsos tiempos que le había tocado vivir. Los recuerda su biógrafa: "La vida la golpeó fuerte, dejándola viuda a los veintisiete años, con dos jóvenes criaturas a su cargo; pero a pesar de los duros momentos por los que España pasaba entonces, supo plantarle cara a la vida y continuar adelante, apoyándose en la tradición familiar del tejido de mantas y en su amor por las tradiciones, a través de las cuales consiguió aunar pasado, presente y futuro. Ella pasó, sembró y se fue dejándonos un legado que tal vez haya calado más fuera que dentro de su propia tierra».

Paradoja, más bien injusticia, que este volumen ayudará a enmendar. En el mismo, además de su trabajo Mercedes G. Rojo recabó colaboraciones de conocedores de su obra, su vida y su trabajo, para ofrecer una mirada más universal sobre esta ejemplar mujer del Val de San Lorenzo, como ella misma explica: "Además de los nombres de algunas de las escritoras y artistas plásticas ya habituales en este proyecto, contribuyen firmas como las de José Luis Puerto, José Luis Alonso Ponga, María José Cordero, David Álvarez Cárcamo, Rodrigo Martínez, Fulgencio Fernández, Ana Gaitero..., por nombrar solo algunas de las que aparecen en el segundo apartado del libro».
Muchos campos que quedan resumidos en el subtítulo del volumen que este fin de semana llega a Santa Colomba:‘Dolores Fernández Geijo. Tejedora de urdimbres, vientos y palabras’.
Anexos, colaboraciones, ilustraciones e ilustradoras, entre las que se encuentra la autora de la portada, Patricia Fidalgo, que no oculta su emoción por haber sido ‘elegida’: "Con alegría y alboroto os cuento que han elegido este dibujo mío para la portada del libro de Dolores Fernández Geijo (1921-2003), una leonesa cuya voz se custodia en el Congreso de EE.UU. Contadora y cantadora además de artesana de la lana, fue junto a su madre y tía (Carolina y Antonia) y la escritora Eva González una de las más importantes transmisoras de la tradición oral leonesa, recuperando incluso romances del siglo XVI casi olvidados».