La vida de Andrés Montenegro ha sido un incesante ir de aquí para allá desde que sus padres se vieran obligados a emigrar a Londres durante el franquismo, donde Andrés vio la luz el mismo año en que murió el dictador. Al cabo de un tiempo y recuperada la democracia en este país, sus progenitores decidieron regresar a León, ciudad en la que siguen residiendo y a la que Andrés Montenegro regresa de vez en cuando, porque la condición del autor de ‘Catarsis otoñal’, que este viernes a las 20:15 horas presenta en la librería Artemis, es la de ciudadano del mundo, residiendo actualmente en Cracovia, si bien antes pasó largas temporadas en Japón, donde durante seis años se consagró a la cerámica, viviendo también en París y Moscú , donde retomó la pintura como medio de expresión. Porque, aunque no lo parezca, Montenegro se ha formado en las Bellas Artes y ‘Catarsis otoñal’ significa su primera gran incursión en la literatura, con una obra de ficción repleta de vivencias personales. "Un autor crea su ficción basándose en su propia experiencia de vida", asegura Andrés, para quien su obra tiene como tema principal la fragilidad humana y el carácter cíclico de su existencia. "El ser humano no es consciente de su fragilidad", reflexiona el autor londinense, que reconoce que durante la gestación de ‘Catarsis otoñal’ tuvo que enfrentarse al hecho de encontrar una salida para la epopeya donde se había metido. "Ha sido complicado encontrar una salida a esta obra que en algún momento se había convertido en una especie de reto de honestidad para enfrentarte y abordar con sinceridad todos los temas tabúes que se tratan dentro de ella". La idea de Andrés Montenegro es seguir promocionando el libro tanto en España como en países latinoamericanos a través de Internet. En una semana regresa a Cracovia, donde sigue enfrascado en la redacción de un segundo libro que tiene algunos puntos de conexión con ‘Catarsis otoñal’, si bien funciona de forma independiente. "Como persona que tiene una parte que ya pertenece a otra cultura, mi obra está destinada a la literatura internacional porque en ella se tratan temas universales", concluye.