Saturnino García (Bariones de la Vega, 1935) es un tipo tan diferente como «un hombre de campo entre las gentes del cine»; tan entrañable como se mostró al ganar el Goya al mejor actor secundario ya con 60 años en su papel de ‘asesino de la tercera edad’; tan sincero como que aún hoy insiste en que «ser actor no es un trabajo, si fuera un trabajo yo no lo podía estar ejerciendo con 91 años que tengo»; y tan leonés que va a celebrar uno de los mayores reconocimientos de su carrera, el Premio del Público del Festival de Málaga por su papel en ‘Dos días’ acudiendo el domingo «a la romería de la Virgen de la Vega, en mi pueblo, Bariones, que desde que marchamos de allí, con 17 años, no he podido acudir nunca, he vuelto bastante al pueblo pero no me coincidió nunca. Me hace mucha ilusión».
- ¿Tan importante es para Saturnino García esta romería?
- Mucho. Y ojo, que me han dicho las autoridades que voy a comer con los señores curas que oficien la misa de la romería de la Virgen de la Vega.
- Eso ya es otra cosa.
Explica el actor que este regreso tiene mucho más significado que acudir a una romería, que es importante para él, «pero tiene ese valor entrañable del regreso a las raíces, de reivindicar aquello que nunca he dejado de ser pues yo siempre he dicho, por mucho que haga cine o teatro, que soy un hombre de campo, de una familia de Bariones que, como tantas otras, tuvo que emigrar; en nuestro caso al País Vasco».
- ¿Recuerdas aquel momento?
- Perfectamemte, era febrero de 1935, no se si un día antes o después de cumplir 17 años, y marchamos mi padre, una hermana más pequeña que yo y yo; y cuando ya nos asentamos fue mi madre y los otros dos hermanos, que éramos 4, yo el mayor».
Y se fueron abriendo camino, como todos los emigrantes leoneses, a base de trabajo. «Yo empecé de peón metalúrgico»... ¿Y el cine?
- Fue antes el teatro; pero como en el cine me dicen los que están en ello que el secreto es que la cámara te quiera; y parece que a mí me quiere.
Desde aquel ‘Justino, el asesino de la tercera edad’ no le ha faltado trabajo a Saturnino García, con sus crisis, siempre de secundario, incluso ha hecho de mujer en ‘Tierra de nuestras madres’, y esboza una protesta con lo de secundarios: Habría que buscar otra palabra para los secundarios, me parece despectiva, de segundo nivel».
Y, curiosamente, a los 91 años le llega su primer papel protagonista, ‘Dos días’, de Gonzaga Manso, con excelente acogida en Málaga, donde fue premiado por el público. «Me gustó el papel desde que me lo dijo. Gonzaga dice que está inspirado en su abuelo, de 89 años, por lo que casi me viene como anillo al dedo». Es la historia de un hombre que «está perdiendo la memoria, pero se resiste a depender de los demás y dejar de hacer lo que lleva toda una vida haciendo, salir al mar, aunque la familia se lo prohibe.
Y le sale esa vena de leonés socarrón: «Yo, que soy un hombre de campo, me pasé más de media película en el mar, en un barco pequeño, el director me hizo tragar toda el agua del mar. Si se seca el océano no penséis en otra cosa, la he bebido yo».