Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad

Lágrimas, agradecimientos y la puerta abierta a regresar

Lágrimas, agradecimientos y la puerta abierta a regresar

DEPORTES IR

Nacho Biosca, junto a varios jugadores de la cantera. | SAÚL ARÉN Ampliar imagen Nacho Biosca, junto a varios jugadores de la cantera. | SAÚL ARÉN
J. A. | 27/05/2019 A A
Imprimir
Lágrimas, agradecimientos y la puerta abierta a regresar
Balonmano / Liga Asobal Además de Juanín, este sábado se despidieron del Abanca Ademar Simonet, Biosca, Rodrigo, Ligetvári y Pesic, que recibieron el cariño de la afición leonesa
Es obvio que el protagonista del sábado en el Palacio de los Deportes era Juanín García. La retirada de un jugador clave para entender buena parte de la historia del club leonés e incluso del balonmano en la ciudad le dejaba como el gran nombre de ese último partido ante Guadalajara.

Sin embargo, como reflejó Diego Dorado en la rueda de prensa posterior, «cada uno jugábamos nuestro propio partido» y es que no era Juanín el único que dejaba de vestir la camiseta del Abanca Ademar y el cariño de la afición leonesa fue compartido para el resto de jugadores que se marchaban, Simonet, Biosca, Rodrigo, Ligetvári y Pesic.

Simonet, adiós a la élite

No es una retirada como tal, porque el central argentino continuará jugando en su país a un nivel menor con la intención de tratar de llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Sin embargo, Sebas Simonet sí que dijo el sábado en León adiós a la élite.

Con 17 años llegó a Arrate, donde jugaba Carou, para jugar en su equipo juvenil y regresar a Argentina a acabar sus estudios. Después volvió a España, a Torrevieja, para iniciar su carrera profesional junto a Fede Vieyra. De ahí probó suerte en Francia, en el Ivry para llegar al Ademar junto a los dos compatriotas que han marcado, junto a sus hermanos, su carrera.

En León cumplió el sueño de jugar Liga de Campeones, algo que «me llenó como jugador, como antes lo habían hecho todos los torneos con la selección» asegura a Efe.

El sábado puso punto y final a una aventura que le deja como toda una referencia en su país y lo hizo, como no podía ser de otra forma, entre lágrimas y acompañado por sus amigos y parte de su familia, ya que en el caso de sus hermanos Pablo y Diego Simonet sus compromisos balonmanísticos se lo impidieron.

Biosca, otro portero ‘made in León’

Otra de las despedidas importantes de la tarde fue sin duda la de Nacho Biosca. El portero, en declaraciones a Efe, calificó el adiós como «muy emotivo para todos, especialmente para Juanín» a la vez que deja la puerta abierta a volver en el futuro «porque León es una segunda casa y el ambiente ideal de balonmano».

Biosca llegó en 2014 a León procedente del filial del F.C. Barcelona. Tenía 19 años y en León se convirtió en uno más de los grandes productos que ha formado el Ademar hasta el punto de convertirse en uno de los mejores guardametas de la liga en una experiencia que considera que ha ido «de menos a más, logrando en la última temporada quizá una mayor madurez, regularidad y aprendiendo psicológicamente a no venirme abajo». La próxima temporada jugará en el Kadetten suizo, donde buscará «seguir creciendo como jugador y vivir una nueva experiencia en otra competición».

Rodrigo deja su casa

Además de la de Juanín, la otra despedida que puso los sentimientos a flor de piel tanto en jugadores como en aficionados, seguramente por aquello de ser otro de casa, fue la de Rodrigo Pérez.

El central leonés, tras cerrar una temporada en la que ha terminado siendo determinante, dejará el club de su vida para tener los minutos que no ha tenido en su Ademar. El abrazo con su hermano, un Gonzalo que sí continuará en el extremo ademarista, ambos sin poder contener las lágrimas al igual que su familia, fue uno de los momentos más emocionantes del sábado.

Pesic, ovacionado por la afición

Cuando Diego Dorado retiró a Pesic del campo por última vez, la ovación que le rindió el Palacio de los Deportes y los gestos de agradecimiento del pivote serbio a la grada bien hacían pensar que ha estado más de dos temporadas en León. De menos a más, esta temporada ha sido una de las noticias positivas del equipo leonés. Sin embargo, no aceptó a última hora el balcánico la oferta que le hizo el Abanca Ademar, buscando acercarse a casa tras el fallecimiento de su padre. Finalmente jugará en Croacia, en el Nexe, donde se podría enfrentar al Ademar en la Copa EHF. Por el momento, deja un buen recuerdo en León, de donde se despidió también entre lágrimas y con su familia en la grada.


Ligetvári, el último en llegar

Cedido por el Vezprem, también el sábado Patrik Ligetvári disputó su último partido con la camiseta del Abanca Ademar. Con su novia y su madre en la grada, con una camiseta precisamente del conjunto húngaro, Ligetvári decía adiós «satisfecho» con su paso por León.
Volver arriba
Newsletter