Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad

La promesa más firme del deporte paralímpico leonés

La promesa más firme del deporte paralímpico leonés

DEPORTES IR

David Cubillas, en primer término, justo antes de tomar la salida durante un entrenamiento. | SAÚL ARÉN Ampliar imagen David Cubillas, en primer término, justo antes de tomar la salida durante un entrenamiento. | SAÚL ARÉN
Jesús Coca Aguilera | 16/04/2019 A A
Imprimir
La promesa más firme del deporte paralímpico leonés
Natación David Cubillas, de 14 años, compite sin una pierna pero colecciona medallas en categorías inferiores y se muestra "convencido de llegar a los Juegos Paralímpicos de Paris 2024"
En una de sus piernas, de la rodilla hacia abajo, tiene una prótesis. Pero en su cabeza tiene la mentalidad de un deportista de élite, en sus brazos las mejores marcas que un nadador de sus características y edad está firmando en España, y en su corazón el secreto de un ejemplo de superación que es ahora mismo el proyecto más sólido que tiene León en su cantera para volver a tener representación en un futuro en unos Juegos Paralímpicos.

Es David Cubillas, que a sus 14 años ya tiene dos medallas en Campeonatos de España en edad escolar, donde pelea contra gente mayor dado que su categoría incluye hasta los 17 años, y que encontró en esa piscina a la que llegó por obligación una verdadera pasión que mueve sus pasos.

«Lo de la pierna está superado, a mí no me cambia nada. No   es superación ni nada, soy como cualquier otro chico» «Empecé muy pronto, desde muy niño, porque cuando me amputaron la pierna el médico me lo recomendó ya que era bueno para la espalda», recuerda David, que empezó «con las típicas clases particulares y cursillos» y a los seis años ya entró en el Club Natación León, desde donde pasó al Acuático León que es con quien ahora compite.


De hecho, aunque al principio lo compaginaba con el ciclismo, «que también me encantaba», acabó dejándolo «porque la natación me exigía mucho y era lo que realmente me apasionaba».

«La piscina es mi segunda casa. Cuando ves que vas bajando marcas te das cuenta de que igual esto es lo tuyo» «La piscina es mi segunda casa», reconoce David, que poco a poco con esfuerzo y sacrificio fue mejorando sus marcas y destacando en lo que antes sólo era un hobby. «Para quedar el primero y hacer buenas marcas hay que saber que debes entrenar mucho, pero cuando ves que vas bajando marcas y mejorando cada vez más te das cuenta de que igual es lo tuyo», señala el joven nadador, que estudia 1º de la ESO en el Colegio de la Asunción y se entrena en las piscinas de La Palomera «cuatro días a la semana, haciendo dos horas en cada uno de ellos».

¿Sus resultados? Un segundo, tercer y quinto puesto en ese Nacional de edad escolar donde además, al contrario que a nivel absoluto, la separación por tipo de discapacidad no está tan establecida y compite contra gente con una minusvalía mucho menor que la suya. Además, por Comunidades Autónomas, una plata hace apenas unas semanas. Y en la categoría absoluta, ahí donde compite contra quienes luego van a los Campeonatos de Europa y del Mundo, un más que digno puesto 24 a sus 14 años.

Cubillas entrena 8 horas a la semana en La Palomera. «Lo que mejor se me da es el crol, lo que más me gusta la mariposa» Es más, en la Comunidad también compite de forma habitual en las competiciones contra gente sin discapacidad, logrando siempre buenos resultados. «Hace unos días en La Palomera, compitiendo con nadadores convencionales, me salió bastante bien y fui tercero», reconoce el leonés, que tiene claro que «aunque te falte una pierna puedes ganar a muchos otros».

Buenas perspectivas y tremenda ambición, pues a la hora de hablar de objetivos David Cubillas se pone el listón muy alto: «A partir de los 16 años que ya pueda optar a ello, mi objetivo es conseguir las marcas mínimas para poder ir a los Europeos y a los Mundiales de mi categoría», señala el nadador, que más a largo plazo tiene claro cuál es su gran sueño y también que logrará conseguirlo: «Quiero estar en unos Juegos Paralímpicos y voy a trabajar al máximo para conseguirlo. A Tokio 2020 no porque queda demasiado cerca, pero en Paris 2024 con mucha constancia y entrenamiento estoy convencido de que puedo estar. Si quieres llegar lejos tienes que sacrificarte y esforzarte, pero estoy dispuesto a hacerlo».

«Quiero hacer la mínima para ir a Europeos, Mundiales y estar en unos Juegos. Voy a trabajar al máximo para conseguirlo» ¿En qué prueba? Pues, aunque «lo que más me gusta es la mariposa, lo que mejor se me está dando últimamente es el crol, es el estilo libre donde más me estoy acercando a esas mínimas necesarias, concretamente en los 50 metros».

Ahí puede estar la gran oportunidad de un David Cubillas que ha convertido en una motivación más dentro del mundo del deporte lo que para otros podía haber sido un obstáculo insalvable. Una malformación congénita provocó que perdiera una pierna, pero «es algo que a mí no me cambia nada. Lo tengo completamente superado, no es que esté pensándolo ni dándole vueltas a ello, no es cuestión de superación ni de nada, soy como cualquier otro chico».

Un niño como cualquier otro, pero con un sueño y un brillante porvenir. Un joven que, en un futuro quizá no tan lejano, puede volver a llevar a León a la élite del deporte paralímpico.
Volver arriba
Newsletter