Tragó saliva. Miró a los suyos, su mujer, su madre, sus hijos, a los compañeros y fue el Eduardo de siempre: "Obras son amores y mi forma de querer a esta tierra ha sido permanecer en ella 26 años, desde que llegué" y no hizo falta que añadiera que oportunidades de irse tuvo, pero no quiso.
"Obras son amores..." y buena parte de las bromas de la comida de despedida iban por ese camino, recordando que el profesor no solo fue el director o el secretario del centro, que lo fue, pero también fue quien arregló puertas, grifos, radiadores, ventanas... "viva el jefe de mantenimiento!". También por eso le echarán de menos.
Se va de Pola un tipo entrañable y excelente profesional. Deportista, ex jugador de balonmano de la cantera de Maristas, con Sevilla como primer destino de maestro y Tejerina después —"hago al calor y al frío"— y 40 años al pie del cañón: "Ocho leyes de Educación han sido muchas, excesivas... perosigo creyendo en la Enseñanza Pública".
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.