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La Lagunona

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Cordel de las merinas o camino de la Rodera Blanca al lado de la Lagunona. Ampliar imagen Cordel de las merinas o camino de la Rodera Blanca al lado de la Lagunona.
Vicente García | 12/02/2021 A A
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La Lagunona
La ruta de la semana Entre arroyos, pinares y valles se llega a una laguna para volver siguiendo el Cordel de las Merinas de la Rodera Blanca, la vega de Parada y el Canal de Carrizo
La vega del Órbigo en las cercanías de Carrizo de la Ribera es un terreno fértil que se ha dedicado en épocas pasadas al cultivo del lúpulo y donde ahora se realizan cultivos variados debido a la fertilidad del terreno. En este entorno los desniveles no son muy acusados por lo que las rutas son casi llanas y el arbolado es de encinas, robles y pinos de repoblación. En una ruta anterior se ha recorrido en el entorno de las Medulas de Villaviciosa de la Ribera una de las explotaciones romanas no tan conocidas como las Médulas bercianas.

La ruta que se propone va por un terreno que en verano y otoño suele ser bastante seco, pero en el invierno con las lluvias y en primavera los acuíferos existentes aparecen en la mayor parte del terreno, en especial en las lagunas y en el arroyo de Parada, un terreno lamoso, en leonés llamoso con gran cantidad de cenagales o llamas, así como numerosas fuentes que se encuentran sobre todo en las vegas del arroyo de Parada, donde pastan tranquilamente vacas y ovejas.

La ruta

Desde la iglesia de la localidad de Llamas de la Ribera, en la Plaza Mayor se va hacia la torre de la iglesia y se toma la calle Corredera en dirección Suroeste hasta llegar poco después a un camino asfaltado llamado calle de Félix Rodríguez de la Fuente, que inmediatamente se bifurca siguiendo por el camino de la derecha sin asfalto entre tierras de labor, granjas y casas cruzado por varios caminos transversales. El cuarto cruce corresponde a un camino paralelo al canal de Carrizo y pasado éste se puede ver un cartel anunciador de la ruta de los castañales, así como algún castaño en sus cercanías, pero nada más.

A continuación el camino comienza a introducirse en una zona de monte bajo, matorral, robles jóvenes y alguna que otra encina, que va subiendo, aunque sin demasiado desnivel. El camino es amplio y se ve que recientemente ha sido renovado, pues no tiene ni barro ni charcos y está correctamente adecuado. Va por el valle del arroyo Valdeovejas y tras llegar a un pequeño alto el camino comienza a descender hacia el arroyo de Valdesnilla, para a continuación llegar al camino que viene de los Corrales y seguirlo hacia la derecha subiendo una cuesta corta pero fuerte para entrar en zona de pinares hasta llegar a los Camparones, donde a la derecha sigue el pinar pero a la izquierda y de frente se abre una amplia tierra de labor llana y con poco arbolado.

En ese punto se toma un camino que va hacia la izquierda bordeando las tierras laboreadas para alcanzar otro camino que viene subiendo el arroyo Valdeporqueros que va a llegar a la zona más alta y embarrada cuando hay lluvias. Este camino se ha de seguir y lleva a la Lagunona, no sin antes cruzar el arroyo Quebrantacarros que se encuentra en la parte más alta del de Parada.

Tras pasar zonas con algunos robles, encinas, y pinares se llega a un camino tras el que se encuentra una gran extensión de terreno que en invierno y primavera, sobre todo tras las lluvias suele estar llena de agua y albergar numerosas especies de aves. Es la Lagunona, un acuifero excepcional en las épocas en las que suele tener agua. El camino previo a la Lagunona es el cordel de las merinas o Rodera Blanca, por el que ascendían los rebaños en primavera hacia los pastos del Norte y la Lagunona era un buen lugar para abrevar el ganado.

Tras la visita a la Lagunona se sigue por la Rodera Blanca hacia el Sur y un kilómetro después de la Lagunona se llega a un cruce con varios caminos y se debe tomar uno a la izquierda poco marcado y seguirlo hacia la vega del arroyo de Parada donde se encuentran terrenos lamosos, muchas fuentes y gran cantidad de acuíferos.. Se puede encontrar arroyo arriba la Fuente de la Parada, más abajo la de Casacarilla, la del Adil del Gato y la del Carbón, llegando al final a un pequeño embalse cerca de la ermita de San Felipe, un excelente mirador a la vega del Órbigo.

Siguiendo el camino se alcanza de nuevo el canal de Carrizo, donde hay un cartel de Poeda muy deteriorado sobre Quintanilla de Sollamas, la localidad que se ve al fondo. Sin embargo se girará a la izquierda siguiendo por el camino que va al lado del canal durante un largo tramo y al llegar a unas naves, granjas y corrales se gira hacia la derecha siguiendo el camino de los Barriales, que se encuentra asfaltado para, a continuación, seguir por la calle Félix Rodríguez de la Fuente, girar a la izquierda por la Corredera y finalizar la ruta junto a la iglesia.
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