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La joya perdida de Maraña

La joya perdida de Maraña

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Cundi, en el centro, rodeado por dos históricos del esquí español y de la selección, como él, el recordado Paquito Fernández Ochoa y Aurelio García. Ampliar imagen Cundi, en el centro, rodeado por dos históricos del esquí español y de la selección, como él, el recordado Paquito Fernández Ochoa y Aurelio García.
Fulgencio Fernández | 29/09/2019 A A
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La joya perdida de Maraña
Los inolvidables Secundino Rodríguez, Cundi, fue un excelente esquiador leonés, de la quinta de Paquito F. Ochoa, olímpico, al que una grave lesión truncó la carrera de quien iba para figura
No hace falta explicar que una miembro de la saga Fernández Ochoa, Blanca, ha sido triste noticia en estos días. A raíz de su muerte se han repetido los reportajes en prensa, revistas y televisión sobre su etapa de esquiadora y da cierta pena comprobar que a la hora de identificar a los personajes de las imágenes aparezca con cierta frecuencia un leonés y jamás —hasta donde pude ver— se le identifique. Es, era pues falleció hace pocos años, Secundino Rodríguez, para todos Cundi el de Maraña, un tipo entrañable como pocos, cartero durante muchos años en su montaña natal, capaz de llevar una carta esquiando al lugar más inhóspito...

Y un excelente esquiador, olímpico, una gran promesa del deporte español malogrado de manera penosa por una gravísima lesión fruto, siempre recuerda su vecino Carlos Fernández, de Lario, «por temerario, no le tenía miedo a nada, con los esquís en los pies se atrevía a todo».

Estaban en una competición y se suspendió por la niebla, no se veía nada, y los esquiadores estaban esperando los remontes para bajar... Cundi decidió descender esquiando y chocó contra una gran máquina que estaba trabajando en las pistas. El destrozo fue irreparable».

Cundi —heredero de la tradición de grandes esquiadores en Maraña— formó en el equipo español en la Olimpiada de Grenoble con Paquito Fernández Ochoa, Carlos Adserà y Aurelio García, compitiendo en slalom. Aún era muy joven (19 años) pero su actuación dejó destellos de clase y fuerza por lo que se hizo uno de los habituales en la selección española, con excelentes resultados, hasta su lesión.

La muerte de Cundi, víctima d e un cáncer en 2015, causó honda conmoción en toda la montaña leonesa.
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