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La extraña resurrección y muerte del meteorito Reliegos 1947

La extraña resurrección y muerte del meteorito Reliegos 1947

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Fulgencio Fernández | 22/11/2020 A A
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La extraña resurrección y muerte del meteorito Reliegos 1947
LNC Domingo El meteorito de Reliegos de 1947 era muy conocido y estudiado por la comunidad científica y los aficionados a guardarlos, los famosos cazameteoritos. Hace unos días se anunció en la famosa todocoleccion.net que salía a subasta un trozo, al estimable precio de salida de 38.000 euros
El mundo de los coleccionistas es un mundo —nunca mejor dicho— tan fascinante como desconocido, extraño para quienes no están inmersos en él. Así a las cuatro de la mañana te puede llegar un mensaje de Nacho Pipaón con una noticia sensacional, «sale a subasta por 38.000 euros un trozo del famoso meteorito de Reliegos». Si no fuera porque estamos en confinamiento tendrías la intención de pensar que andan de copas y te quieren vacilar, pero en estos tiempos.

Era verdad. Allí estaba en la más famosa página de compras, subastas, rarezas, objetos singulares todocoleccion.net anunciaba en letras mayúsculas: «Exclusivo meteorito Reliegos 1947». Añadía que «la subasta extra comienza el jueves 26 de noviembre de 2020» y el precio de salida es de los que te hace entender que se trata de una pieza importante: 38.000 euros.

"Más años que la Tierra"

La descripción del trozo que se subastaría ofrece las característica de esta pieza que bautiza como «exclusiva: Pieza de museo, trozo de 580 gramos del meteorito que calló en Reliegos en 1947, perteneció a Don Manuel Laborde Werlinden que fue uno de los encargados de estudiar el meteorito. Es un trozo de historia que tiene mas años que la tierra ,una de las curiosidades de este meteorito, es que dentro de los materiales que lo componen hay dos materiales que nunca están juntos y parece ser que en este se encuentran . En la etiqueta dice: Meteorito Aerolito (condrito) Reliegos (León) 42°28,5 N ,5°20 W28 Diciembre 1947. Madrid (Museo de las ciencias) 585 gres. Andoain (Manuel Laborde ). Completamente original !!!oportunidad única!!! de museo !!!!nunca puesto en venta!!! único en internet !!!muy exclusivo!!!! para coleccionistas , museos, universidad». Sobre su antigüedad se añade que se trata de una condrita ordinaria, lo que nos traslada a «más de 4500 millones de años» añadiendo su importancia para investigar aspectos del Sistema Solar más temprano.

Pero cuando se acercaba la hora de la verdad, la de la subasta de esta pieza histórica, ha desaparecido de la citada página sin ninguna explicación, simplemente que cuando ahora entras a buscarlo la información sobre él te dice: «Cero lotes encontrados. No se hallaron resultados en la búsqueda».

Ya no estaba.

El gran experto leonés —afincado desde hace unos años en Cantabria— en estos temas, el reconocido cazameteoritos José Vicente Casado ya estaba al tanto de esta subasta, no así de su desaparición, aunque señala que tampoco es muy extraño que ocurra. «Pasa con cierta frecuencia y más cuando, como en este caso, hablamos de una pieza histórica. La ven en Patrimonio u otra institución pública interesada, se ponen en contacto, piden la demostración de la propiedad y por evitarse mayores problemas la acaban retirando». Y recuerda Casado, entre otras muchas, la rocambolesca historia de «los herederos de la viuda de un embajador español en Francia, personaje que se había hecho con una pieza de manera legal pero la tenían en París... lo mejor era no menearlo».

Y explica que sucede con cierta frecuencia con familiares de investigadores, como podía ser el caso pues se dice en la descripción que perteneció a «Manuel Laborde Werlinden que fue uno de los encargados de estudiar el meteorito». Va pasando de unos a otros y es muy complicado seguir la trazabilidad del trozo, aunque «esto ocurre en muchas ocasiones, pero no sé si es lo que ocurrió con este trozo de Reliegos, por cierto, mi pueblo y en el que, cuando yo era niño, casi nadie sabía nada del famoso meteorito».

- ¿Y los 38.000 euros, no es mucho dinero por un trozo de 580 gramos?
- Sale a 65 euros el gramo. No es exagerado el precio, más bien es razonable. El mundo del coleccionismo es muy singular y cuando hablamos de una pieza catalogada como histórica, como es el caso, ya entran en juego otros muchos parámetros y me parece un precio razonable de salida.

El día de los inocentes de 1947

Fue el día de los Santos Inocentes de 1947, a las ocho de la mañana aproximadamente, cuando un fortísimo ruido asustó a los ganaderos que comenzaban sus faenas diarias. Unos pensaron en una explosión, otros creyeron que se había estrellado un avión en las cercanías pero realmente acababa de caer el famoso meteorito. La versión oficial es que «había caído en la Calle Real, muy cerca de un carro agrícola y a 5 metros y medio de la casa de Ramira Santa Marta, una de las personas que pudo ofrecer testimonio directo del fenómeno. El meteorito estaba hundido a una profundidad de 35 centímetros. Es un condrito tipo L5 y su peso es de 8,900 kilogramos y era último catalogado en España, y también era el último caído del que se tenía noticia hasta la caída de otro en la localidad palentina de Villalbeto de la Peña en el año 2004 ». Se conserva —los restos que no ‘aparecen’ sueltos como el de la subasta— en el Museo Nacional de Ciencias de Madrid.

Lo anecdótico del asunto, ahora que muchos aficionados conocen la importancia del meteorito de Reliegos 1947 y muchos peregrinos preguntan por él, es que no hay en la localidad ninguna indicación hacia el lugar exacto dónde cayó. Cierto que los vecinos lo conocen y te lo indican amablemente., 1931

Se explicaba que hasta 2004 fue el de Reliegos «el último meteorito documentado», pero sí los hubo anteriores en León.
Fue en Ardón en 1931 aunque no se divulgó hasta muchas décadas después cuando Rosa González Pérez mostró ‘la piedra’ que guardaba en una caja desde hacía 80 años. Se lo contaba a R. Romar en La Voz de Galicia: «En la mañana del 9 de julio de 1931 una enorme bola de fuego cruzó la provincia de León. Luego sonaron ocho truenos consecutivos que confluyeron en un gran estruendo en el cielo, a lo que siguió la estela de polvo que dejó una minúscula roca humeante en el suelo. Cayó justo delante de Rosa, una niña de once años que había salido de casa para hacer un recado a su madre. Aún caliente, la recogió y se la llevó a su casa para guardarla, como si fuera un secreto, en una caja donde permaneció intacta durante 80 años».

Con el tiempo le habló de ‘la caja’ a un sobrino y éste se lo hizo llegar al investigador del CSIC Josép María Trigo, quien lo registró como el meteorito de Ardón 1931. Sobre la ventura de la caja se mostró convencido de que «hay mucha gente que los tiene en sus casas sin saber su valor».

Sobre qué hacer cuando se encuentra un meteorito José Vicente Casado explica que «reivindicamos nuestro derecho a coleccionar meteoritos, siempre que éstos ejemplares no tengan un interés científico específico, en este caso entendemos que deben estar a disposición de las instituciones científicas para su estudio y comunicación pública de los resultados.

Reivindicamos nuestro derecho a buscar meteoritos y ponerlos a disposición de los científicos para que hagan estudios y los publiquen y pedimos una legislación como la canadiense, que prioriza la propiedad del estado en aquellos ejemplares de valía científica, devolviendo, si lo considera apropiado, el resto de ejemplares a los descubridores para que dispongan libremente y compensando de manera adecuada por los ejemplares retenidos».

Todo un mundo.
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