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La científica leonesa definida como "un modelo a seguir"

La científica leonesa definida como "un modelo a seguir"

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Anuncio de la llegada de Nieves G. Barrio y sus compañeras a Nueva York en el  diario La Prensa; y primera página del diario de Carmen Castilla. | L.N.C. Ampliar imagen Anuncio de la llegada de Nieves G. Barrio y sus compañeras a Nueva York en el diario La Prensa; y primera página del diario de Carmen Castilla. | L.N.C.
Rocío Rodríguez Herreras | 03/05/2021 A A
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La científica leonesa definida como "un modelo a seguir"
Hace 100 años que Nieves G. Barrio se trasladó a EE UU para estudiar y trabajar en los centros médicos más importantes del país
Se cumple el Centenario desde que la leonesa Nieves González Barrio se trasladara a Estados Unidos para estudiar y trabajar en los centros médicos más importantes del país. Siguiendo sus pasos, cientos de estudiantes, profesoras y científicas de León y del resto de España preparan su estancia en Norteamérica para el próximo curso 2021-22. Queremos dedicar a todas ellas este fascinante viaje de González Barrio al Nuevo Mundo… de la investigación.

Comenzaban los ‘felices años veinte’ cuando Nieves González Barrio decide cruzar el Atlántico para satisfacer su inquietud intelectual y contribuir, a su vuelta, al desarrollo cultural y científico en España. Gracias a una beca concedida por la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas en colaboración con el International Institute of Girls in Spain, viajó pensionada a Estados Unidos, movida por su envidiable pasión por el conocimiento que ya tenía desde niña, cuando asistía a la escuela en la localidad leonesa de Vegacervera. Su impresionante trayectoria profesional, que incluía trabajos de serología, bacteriología, microbiología y hematología realizados en el Instituto Nacional de Higiene de Alfonso XIII y en el Instituto de Biología y Sueroterapia (IBYS), su experiencia como profesora de Ciencias Físico Químicas y Agricultura en el Instituto-Escuela y su clara tendencia hacia la investigación de laboratorio (cualidad muy valorada por el Presidente de la JAE, Santiago Ramón y Cajal), facilitaría que el Comité de Becas la seleccionara para viajar a Norteamérica: "Doña María de las Nieves González Barrio, doctora en Medicina y Cirugía, pensionada durante el curso 1921-1922 con 150 pts. mensuales y 850 pts. para el viaje de ida y vuelta para estudios médicos en la Clínica de los doctores Mayo de Rochester, residiendo como becaria en el ‘College of Saint Theresa’ de Winona (Minnesota)". Haciendo gala de una ilusión y fortaleza infinitas, sortearía las dificultades surgidas tanto en el viaje como durante su estancia en Estados Unidos, que no fueron pocas…


Con las tropas americanas


La ‘aventura americana de la investigación’ comenzó para la Dra. Barrio en la capital francesa, donde se reunió el 29 de agosto con las que serían desde ese momento sus inseparables compañeras de viaje: las farmacéuticas Concepción Lazárraga y María Luisa Cañomeras, la estudiante de Farmacia Herminia Rodríguez, una Inspectora de Primera Enseñanza, Carmen Castilla, y Loreto Tapia, licenciada en Medicina. «Llegada a París a las 12:30 del día. Nos espera la Dra. Nieves Glez. Barrio. Bien acogidas. En un taxi atravesamos los Campos Elíseos» (primera página del diario de Carmen Castilla).

Desde la ciudad del Sena pusieron rumbo hacia Amberes donde, antes de embarcar, tuvieron que tramitar el visado de su pasaporte. Como el transporte desde la capital belga hasta Nueva York no estaba incluido, el Comité de Becas se encargó de gestionarlo través de la Embajada de EE.UU, consiguiendo que finalmente las seis estudiantes viajaran gratuitamente en un buque que, tras la Primera Guerra Mundial, repatriaba a las tropas estadounidenses desde Europa. Parece ser que la travesía fue larga pero entretenida, según recogió el diario La Prensa de Nueva York: «El día 12 del actual, y a bordo del transporte militar de los Estados Unidos Cantigny, arribaron a Nueva York las señoritas españolas…Todas las pensionadas muéstranse sumamente satisfechas por las atenciones que les dispensaron en el buque... Según las gentiles viajeras, jefes oficiales del ejército americano que, acompañados de sus familias, regresaban de Europa colmáronlas de atenciones. Algunos de los militares americanos hablaban español y ello contribuyó a hacer el viaje, que duró once días, menos monótono».

Y aquí estamos seis muchachas sin saber qué partido tomar por carecer de fondos para poder seguir viviendo Ya en Nueva York, Nieves y el resto de las estudiantes se encuentran sin dinero, dado que la JAE, de las 1.250 pts. que había solicitado el Comité de Becas, solamente concedió a cada estudiante 500 para sufragar su viaje desde España hasta Amberes, su manutención en el barco y “sobrevivir” cuando los Colleges cerraran durante las vacaciones. Por este motivo, se vieron en la necesidad de pedir ayuda al consulado de España en Nueva York. Lamentablemente sus peticiones no fueron atendidas: «El cónsul, sintiendo lo que debía decirnos, nos ha mostrado un cablegrama que decía: «Imposible acceder petición señoritas Junta (JAE)». Y aquí estamos seis muchachas sin saber qué partido tomar por carecer de fondos para poder seguir viviendo; hay aquí (en el consulado) 500 $ que no se sabe qué hacer con ellos y no pueden darnos siquiera 200. ¡Parece increíble! Debían darse cuenta allí en Madrid que el venir a Nueva York no se hace con 500 pts, teniendo que atravesar, además, Francia y Bélgica y quedarse en Nueva York esperando la apertura de los Colleges» (diario de Carmen Castilla).

Para colmo de males, cuando se entera María de Maeztu, vocal del Comité de Becas y tutora de las becarias, su enfado fue descomunal y la bronca también: «En un cablegrama que me enseñó el Sr. Castillejo vi que habían Vds. recurrido al cónsul de Nueva York para pedirle el dinero; desde luego, supuse que no habría usted sido la inspiradora de tan fatal idea que produjo en la Junta muy mal efecto. Es una pena que antes de marcharse no se pusieran ustedes de acuerdo acerca de los gastos y las posibilidades de afrontarlos». (carta de María de Maeztu a Carmen Castilla, 7 de Noviembre de 1921). No sería de extrañar que la idea hubiera partido de Nieves G. Barrio, ya que se caracterizaba por reivindicar sus derechos y no se amedrentaba ante los contratiempos. Finalmente, tuvieron que pedir ayuda a la que había sido directora del Instituto Internacional de Mujeres en Madrid, Susan Huntington Vernon.

El impacto de la soledad


Así las cosas, después de pasar seis días en Nueva York hospedada en una elegante habitación del Parnassus Club, residencia donde se alojaban las estudiantes de música de la prestigiosa Juilliard School y hoy reconvertida en el edificio Watson Hall de la Universidad de Columbia, nuestra protagonista tiene que partir para Minnesota. Además de los problemas económicos, la soledad hará mella en el ánimo de la insigne médica leonesa, sobre todo el 18 de septiembre, día en el que tiene que separarse definitivamente de sus compañeras: «A las 11 ha salido Nieves para Winona. Como el viaje es tan largo, iba algo emocionada. Además, suponía ir sola. Hasta aquí todas nos hemos ayudado mutuamente, cosa que no ocurrirá ya por separarnos para ingresar en los respectivos Colleges. El día de Navidad también resultó especialmente difícil para ella y así se lo hizo saber a sus compañeras, quienes la recordaban así: «…Hoy la pobre Nieves estará sola y triste, decía en su carta que lloraría y que pensásemos en ella. ¡Pobrecilla! Para animarla le mandamos turrones y periódicos españoles». (diario de Carmen Castilla).

Consideraba que los viajes de estudios supondrían un importante beneficio para el desarrollo del nivel de enseñanza en España A pesar de las dificultades, la doctora Barrio, pionera de la enseñanza de las Ciencias en nuestro país, consideraba que los viajes de estudios supondrían un importante beneficio para el desarrollo del nivel de enseñanza en España y desde su desembarco en Nueva York, estaba deseando iniciar investigaciones en los centros asignados y soñaba con que su trabajo en Norteamérica finalizara con éxito. Y así fue. Por un lado, Miss Newcomb, jefa de la División de Becas del Institute International Education en Nueva York, quien siguió muy de cerca su excelente trabajo en Estados Unidos, sobre ella y sus compañeras afirmó: «han sido espléndidas en todos los sentidos», por lo que se animó a continuar con el programa de viajes de intercambio de estudios entre jóvenes españolas y norteamericanas en años sucesivos. Por otro, en opinión de las autoridades médicas de los centros en los que trabajó en Nueva York y Rochester, su estancia en Estados Unidos, fue un rotundo éxito: «Dra. Barrio has been received by the most distinguished authorities in that field of method which deals with children, particularly infants. A most eminent authority, Dr. Holt (Babies Hospital) and the Mayo brothers (Clínica Mayo) have been very enthusiastic about her work» (carta enviada por el fundador y director del Instituto Internacional, Stephen P. Duggan, al secretario de la JAE, José Castillejo, en mayo de 1922).

Solo queda añadir que en adelante, cada estudiante, cada científica, cada profesora que viaje fuera de España para desarrollar su trabajo investigador, encontrará en Nieves G. Barrio, como ya dijo sobre ella el profesor Stephen Duggan, «un modelo a seguir».
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