"Ojalá cuando vuelva al Bierzo sea con una medalla olímpica"

El piragüista de ascendencia berciana Paco Cubelos afronta esta madrugada la semifinal y final del K2 1.000 con el sueño de subir al podio

Jorge Alonso Macía
04/08/2021
 Actualizado a 04/08/2021
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Nació en Talavera, pero se considera igualmente berciano. De padre ponferradino y con su familia por ese lado del árbol genealógico descendiente de Magaz de Arriba, Paco Cubelos asegura que ese sentimiento de pertenencia al Bierzo «es lo que nos ha inculcado mi padre, él se fue joven para Talavera y allí nacimos yo y mi hermano, pero nunca nos hemos despegado de los orígenes y como mínimo un par de veces al año visitamos a la familia», un tiempo en el que el pantano de Bárcena es el escenario de sus entrenamientos.

Es por eso que en Magaz, en Ponferrada, en El Bierzo, se tendrá un ojo puesto en lo que pueda hacer el piragüista junto a su compañero Íñigo Peña en la prueba del K2 1.000 de los Juegos Olímpicos de Tokio, que arrancaron esta madrugada con la disputa de la primera ronda, donde ganaron su serie y lograron el pase directo a la semifinal, siendo la embarcación de Cubelos una clara candidata a medalla. El puesto en la final se disputará a partir de las 03:26 horas y la final tendrá lugar a partir de las 05:55 horas.

«Que nos consideren favoritos lo vemos como algo positivo, nos avalan los resultados, que nos colocan entre los mejores del mundo y así ha sido en los dos últimos Mundiales, en los que hemos sido subcampeones, es un punto a favor, una motivación extra y no nos presiona, venimos aquí a disfrutar, no sentimos que tengamos la obligación de conseguir una medalla para España, solo queremos mostrar nuestro mejor nivel en el día en que hay que hacerlo», asegura Cubelos desde la villa olímpica. Al competir ya en la recta final de los Juegos, todos los representantes del piragüismo español llevan poco tiempo en Tokio, aunque suman ya semanas en Japón, concentrados enla localidad costera de Kyotango, a unos 600 kilómetros de la capital. «Nos han tratado estupendamente, hemos tenido unas restricciones muy serias por el tema del protocolo de cara a entrar en la villa, pero sí hemos podido entrenar y adaptarnos a la meteorología aunque donde estábamos la lámina de agua no era muy buena, había muchas olas, pero en el canal de competición también sopla mucho viento y va a estar movidito, así que nos puede ayudar también a acostumbrarnos a esas condiciones», señala Cubelos.

Que nos den de favoritos es positivo, nos da una motivación extra, no sentimos ninguna obligación Así, explica que «las sensaciones son buenas, estas últimas semanas de entrenamiento han sido muy buenas, nos hemos encontrado muy bien en España y en la concentración que hicimos en Portugal, un poco alejados del mundo y creo que hemos dado un paso adelante en la preparación, ahora esperamos sentirnos cómodos el día ‘D’».

Si bien es cierto que avala su favoritismo el haber sido plata en los dos Mundiales que se han celebrado en este ciclo olímpico, la última prueba que disputaron, la Copa del Mundo de Szeged (Hungría), dejó un mal sabor de boca ya que ni siquiera pudieron clasificarse para la final, una circunstancia que Cubelos considera «anecdótica, le dimos valor en su día, pero para seguir trabajando e intentar mejorar ciertas cosas, pero éramos conscientes de que no llegábamos preparados para competir, queríamos pasar por allí de cara a la preparación para los Juegos, pero no estábamos al 100%, otras veces llegas así a la competición y salvas los platos, pero cuando compites al 80% contra gente que está a a tope pues cuesta estar con ellos, pero todas las semanas que han pasado desde entonces y ya con el selectivo nacional creo que nos hemos preparado y estamos en nuestro mejor momento».

Lo que no llegará hasta el momento de la competición afirma Cubelos que serán «los nervios, a mí me gusta sentirlos porque creo que además lo necesito para competir, pero hasta el mismo día no me llegan, estas semanas de concentración tienes mucho tiempo y hay que estar lo más tranquilo posible, tienes más atención por parte de la gente que te pregunta, de los medios de comunicación, lees noticias y puede llegar a sobrepasarte pero hay que tomárselo con alegría, con ánimo y disfrutar con los pies en la tierra, porque nuestro momento aún tiene que llegar».

Cubelos vivirá en Tokio sus segundos Juegos tras los de Londres en 2012, en los que participó en el K1 1.000, prueba para la que tenía también plaza en Japón, pero que ha decidido no afrontar en busca de estar de la mejor manera posible para el K2. Unos Juegos que asegura «se están viviendo con cierta normalidad más allá de que las restricciones que tenemos al final nos hemos acostumbrado del día a día en España, el tema de la mascarilla y el distanciamiento social, obviamente hay menos interacción entre los países y los deportes, pero al final lo importante es la competición, que está desarrollándose con normalidad y el ambiente que se respira es muy bueno». En la villa pudo parar a Pau Gasol par sacarse una foto que en poco tiempo se hizo viral por la diferencia de altura entre ambos. Cubelos, que mide 1,70,también tiene una considerable diferencia de altura y peso con su compañero Peña, lo que incluso llevó a modificar la embarcación que pilotan durante este ciclo olímpico para compensar los pesos.

Todo a punto por tanto para intentar lograr una medalla olímpica que sea el gran premio a una carrera dedicada a la piragua y en cuya celebración tendrá un hueco El Bierzo: «Siempre me acuerdo de toda la gente que me quiere y que me apoya, por supuesto de mi familia y como medio berciano que soy por supuesto que acordaré de toda mi familia que vive allí, ojalá la próxima vez que vaya sea con una medalla».
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