Confirmó entonces el combinado galo su resurrección tras el mal Mundial firmado precisamente en Japón, donde ni siquiera logró pasar de la primera ronda. Un batacazo que ha quedado en anécdota con esa plata, que de hecho es la cuarta consecutiva en un gran campeonato internacional (Europeo, Juegos Olímpicos y Mundial) con esa única excepción.
Y es que las subcampeonas olímpicas en Río son unas de las grandes favoritas a repetir podio en Tokio, una circunstancia que no debe ni puede asustar al equipo que dirige Carlos Viver, y que necesita el triunfo para no complicarse aún más su pase a los cruces del torneo. Necesita dar España, eso sí, una imagen bien distinta a la del debut ante Suecia, en el que no estuvo bien ni en defensa ni en ataque. Con solo 9 goles anotados en la primera parte y un importante atasco en el ataque posicional, necesita algo más el conjunto nacional también en defensa, tras recibir demasiados goles fáciles de contraataque.
En cuanto a la leonesa Mireya González, habrá que ver cuáles son los planes que tiene para ella Carlos Viver. En el debut la canterana del Cleba fue suplente y fue Sole López la jugadora que tuvo más protagonismo en ese lateral derecho.
Habrá de igual forma que empezar a estar pendientes del resto de resultados del grupo, siendo Hungría (que precisamente caía ante Francia por la mínima en el partido inaugural) la única que no ha sumado puntos en la primera jornada al igual que España, ya que Brasil y el Comité Olímpico Ruso empataron.
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