Con relación a la presencia leonesa en ‘Contamos la Navidad’ se han buscado perfiles más bien dispares, pues muy poco tiene que ver Avelino Fierro con Vicente Muñoz o Bruno Marcos con Rubén G. Robles. Sobre el peso que este año tiene la narrativa leonesa, José Ignacio García comenta que la presencia de los autores leoneses, no solo este año sino en los doce anteriores, es inagotable. «Yo decía el otro día en la presentación del libro en León que levantas una piedra y siguen apareciendo escritores leoneses muy relevantes. En el caso de Avelino Fierro, que ya había participado en una edición anterior, me mandó el año pasado a modo de felicitación navideña el cuento que publicamos este año y me pareció absolutamente extraordinario. A Vicente Muñoz no lo conocía, pero alguien me lo recomendó para la antología ‘Cuentos pendientes’ y a partir de ahí establecimos una relación epistolar. Vicente ha mandado un relato ambientado en su niñez en León, que habla del barrio del Crucero y que me encandiló de una manera que no te puedes ni imaginar», reconoce García, que tuvo ocasión de reseñar para este periódico el libro de cuentos de Muñoz Álvarez ‘Las setas y otros relatos de la Era Pulp’, «un libro muy bestia que nada tiene que ver con el relato, mucho más amable, que envió para ‘Contamos la Navidad’», señala el coordinador de un proyecto que también ha contado con el militar y escritor de Vegas del Condado, Rubén G. Robles, «a quien también tuve la ocasión de reseñar en La Nueva Crónica, en concreto su novela ‘La lente íntima’, que me llamó mucho la atención porque tenía cosas realmente interesantes».
Bruno Marcos, también colaborador de esta casa, es otro de los autores leoneses presentes en ‘Contamos la Navidad’ y sobre el que José Ignacio García se deshace en elogios. «No tengo el placer de conocerlo en persona, pero me habló muy bien de él Héctor Escobar, y lo que sí te puedo adelantar es que su relato es espectacular, donde lleva su historia a la época del nazismo. Para mí es un verdadero hallazgo, como lo es también Yolanda Nava, una escritora que cultiva sobre todo el microrrelato y de la que también tuvo excelentes informes por parte de escritores leoneses. Como ves la presencia leonesa vuelve a ser mayoritaria en ‘Contamos la Navidad’ y de nuevo con un nivel sensacional, sin olvidarnos por supuesto del homenaje a Elena Santiago, la última gran dama de las letras leonesas y castellanas, que fue madrina de honor del proyecto», recuerda García, coordinador y partícipe con un relato que, reconoce, es el que menos espíritu navideño transmite de todos los que conforman el libro. «Resulta que yo pido a la gente unas cosas y luego después soy el que no pregono con el ejemplo. En mi relato una familia que no se había podido reunir el año anterior para celebrar la Navidad a consecuencia del Covid, aunque no lo cito expresamente, decide celebrarla en agosto. Una cosa que agradezco muchísimo es que apenas hay alusiones al Covid en el libro. Este año hay mucho de evocación, de gastronomía navideña, en los cuentos. Parece que percibes los olores, los aromas, que oyes las castañuelas, las panderetas. Hay muchos sentidos desatados en los cuentos».Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
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