La citada conferencia, además de esta importante novedad, versó sobre la historia de la Carisa y las distintas campañas realizadas en el enclave, y comenzó con la intervención del alcalde de Villamanín, José Luis García Oblanca, quien destacó que «por fin las administraciones se están implicando un poco en esta campaña». El regidor explicó que «empezamos hace tres años con una campaña, fuimos un poco valientes, hablamos con Esperanza, y jugamos un poquitín en solitario a la espera de ver si las administraciones se implicaban, el primer año se empezó ya con la Junta de Castilla y León, y entre la Junta y el Ayuntamiento se destinaron 6.000 euros, el segundo año fue parecido, y por fin este año la Diputación de León se implicó también y nos dio una ayuda de 7.000 euros, y con la Junta y el Ayuntamiento, este año la campaña anda en torno a los 13.000 euros». Una campaña que, calificó, «como muy buena», al tiempo que recordó que el nuevo hallazgo se encuentra «entre Villamanín y Lena, entre León y Asturias».
La conferencia contó, además de con la participación Esperanza Martín, con otros dos ponentes; el coordinador del proyecto, Jorge Camino Mayor, y la restauradora, Bárbara Güimil López. Jorge Camino hizo un recorrido por los distintos estudios realizados desde hace tiempo sobre la Carisa, y matizó que en estos inicios «Villamanín siempre estuvo presente, solo que los yacimientos que conocíamos estaban en Asturias», además de hacer un exposición sobre la historia y las características principales de los yacimientos. Por su parte, la restauradora Bárbara Güimil habló sobre su trabajo con los objetos hallados, como tachuelas, clavos, herraduras, o balas de la Guerra Civil, y el complicado proceso para estabilizarlos para su posterior traslado al museo.
Esperanza Martín fue la encargada de cerrar la conferencia, centrando su intervención en las últimas campañas arqueológicas en el enclave. La actual, la de 2018, se centra en el recinto castrense de L.lagüezos, a una altitud significativa de 1.675 metros, según detalló. Los trabajos, que se vienen desarrollando en la Carisa desde 2011, son difíciles de documentar de una forma solo visual, por lo que se procede sobre el terreno con prospecciones por magnetometría, análisis de datos LiDAR y topografía pormenorizada. El objetivo de este año es intentar documentar la estabilización de las tropas en barracones.
Asimismo, Esperanza Martín hizo un repaso por algunos de los objetos recuperados a lo largo de estas campañas, más de 840 durante el año pasado, como hoces, hachas, picos, piquetas de tiendas de dos tipos distintos, clavos, cuchillos, y armas. Destacan especialmente dos, una única moneda, un denario de plata de entre el 89 y el año 90 antes de Cristo, y el puñal de un legionario metido en su propia vaina, siendo ésta una pieza única.
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