Ilia Topuria y Giorgina Uzcategui se han reencontrado este miércoles 7 de enero en los juzgados de Violencia contra la Mujer de Móstoles (Madrid) tras su duro cruce de acusaciones desde que salió a la luz su ruptura. Mientras la influencer ha denunciado al boxeador por un presunto delito de maltrato, el hispano-georgiano ha defendido su inocencia en sendos comunicados difundidos a través de sus redes sociales en los que ha acusado a la madre de su hija menor de haberle 'extorsionado', exigiendo una "cantidad económica inasumible" a cambio de no presentar una denuncia por violencia de género que, sostiene, es completamente falsa.
Sin embargo, su cita en los juzgados no tenía nada que ver con este tema, sino con un trámite administrativo relacionado con la niña de año y medio que tienen en común, Giorgina, ya que su madre quiere viajar con ella al extranjero y para eso necesita el permiso del luchador.
Mientras la influencer argentina ha llegado a los tribunales muy seria, de blanco impoluto y sin hacer ninguna declaración a la nube de cámaras y reporteros que la rodeaban, Topuria se ha mostrado muy tranquilo y ha asegurado no estar "nada agobiado", sino "feliz" porque pronto va a poder ver a su hija, su "prioridad" en estos duros momentos.
Tras más de dos horas en el interior de los juzgados, en las que ambos han comparecido ante el juez por separado, Giorgina ha abandonado la sede judicial en primer lugar. Bajo fuertes medidas de seguridad privada visiblemente tensa, la influencer ha guardado silencio y no ha revelado si finalmente se ha producido el reencuentro con el boxeador y cómo ha ido la vista.
Minutos después ha sido Topuria el que ha salido de los juzgados sonriente y con una actitud tranquila en claro contraste con la seriedad de su exnovia. Y aunque no ha querido dar ningún detalle sobre lo ocurrido ante el juez, sí ha asegurado que "pronto, pronto la verdad" podrá estar con su hija, a la que lleva sin ver más de cuatro meses como ha denunciado en sus redes sociales, aprovechando la ocasión para felicitar las fiestas -a pesar de ser ya 7 de enero y de que las Navidades han terminado- a todos.