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Fabero: recuperando paso a paso el patrimonio minero

Fabero: recuperando paso a paso el patrimonio minero

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El aula paleobotánica estudia y expone fósiles de la mina de la Gran Corta y alrededores. | AULA PALEOBOTÁNICA Ampliar imagen El aula paleobotánica estudia y expone fósiles de la mina de la Gran Corta y alrededores. | AULA PALEOBOTÁNICA
D.M. | 20/11/2020 A A
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Fabero: recuperando paso a paso el patrimonio minero
Descubre tu provincia El aula paleobotánica o el economato de Marrón hacen crecer al BIC de la cuenca
El ayuntamiento de Fabero ha trabajado en los últimos años por ir paso a paso recuperando su patrimonio minero y añadiendo recursos singulares de su pasado vinculado al carbón para convertirlo en un atractivo turístico que haga a los visitantes sentirse en un genuino territorio minero, sin artificios ni adornos, aprovechando las estructuras, edificios y elementos que formaron parte del esplendoroso pasado industrial de la localidad.

De hecho, la Cuenca Minera de Fabero fue declarada como Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Etnológico en 2019, gracias al Plan PAHIS 2020 de intervención en el Patrimonio Cultural, que incorpora programas de intervención y puesta en valor del patrimonio industrial complejo.

Aunque sin duda el emblema es el Pozo Julia, que se ha convertido en una reconstrucción de una verdadera mina y en el aprovechamiento de las instalaciones la vieja empresa antracitas de Fabero, hay muchas más cosas por descubrir y mucho más hacia donde crecer.

En el propio Pozo Julia, el visitante podrá recorrer distintas instalaciones mineras, que se conservan de la misma forma que en los años 50, entre las que se encuentran el castillete, la sala de máquinas, el vestuario de los obreros, el lavadero, las viviendas mineras, la sala de compresores, el botiquín, el vestuario de los facultativos o la lampistería. Todo conforma una visita en la que se retrocede medio siglo para conocer la verdadera historia de la mina.

Pero además, Fabero ha querido salpicarse de otros recuerdos patrimoniales. La restauración en 2017 del castillete del Pozo Viejo crea también otro interesante paseo. Es una instalación con iluminación para resaltar el armazón metálico del castillete de noche y caseta del cablestante de la jaula sin cubierta, para que pueda ser apreciada desde la parte superior. En 2019 se abrió el aula paleobotánica, donde se estudian y exponen fósiles de la Gran corta y sus alrededores y donde ha habido interesantes hallazgos.

Además, el pasado verano comenzaron obras de la reparación de la cubierta del economato del Pozo Viejo de Fabero y en marcha está la rehabilitación para visitas de una de las viviendas del poblado minero de Diego Pérez.

Además, en lo que se han centrado los esfuerzos en los últimos meses es en la habilitación del llamado Economato de patatero en Lillo, que tras una puesta a punto se está llenando de elementos que recuerdan al pasado, para ofrecer un interesante aspecto de estas tiendas de las empresas par a los trabajadores.

Los datos históricos

El Pozo Julia es un pozo vertical construido en los años 50 que tiene 275 metros de profundidad y contaba con distintas plantas de explotación. En 1962 se introduce en este pozo y por primera vez en España el «sistema de arranque mediante tajos largos en frente único» mecanizados con cepillo. Así pues, la empresa Antracitas de Fabero fue pionera en la mecanización de la minería en España. El pozo funcionó hasta el año 1991, cuando se agotaron las reservas y estaba ya en marcha la reconversión minera
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