El PLENILUNIO que trastoca las miradas ejerce esta vez de juez de silla, ante el asombro general de los caracoles ciegos. Por fin asoman los brillos ocultos tras las paredes, translúcidas cuando cae la luz oblicua de manera inesperada.Otras contraportadas de Carlos Pérez: Hay veces La posibilidad tangible de la alegría Paisaje enredado Ojos de agua Esbozos Otoño en mi ventana Paisaje con palmeras Del color del aire Paisaje con figuras