- Si lo piensas no es tan extraño. Hace siglos se llevaron nuestras ovejas merinas a Australia y allí dieron un excelente resultado. Ahora regresan pero ya no es necesario traer las ovejas, los tiempos son otros, y lo que traemos es semen y embriones congelados, en contenedores especial con nitrógeno líquido.
- ¿Y el resultado es bueno?
- De momento los resultados son muy esperanzadores.
Pero hemos empezado por el final porque Miro, uno de esos pastores sabios de lo suyo, de hablar pausado y tranquilo, lleva en la sangre el pastoreo y la trashumancia. Se sabe hijo y nieto de pastores pero también de varias generaciones más, se sabe heredero de la misma tradición emprendedora de su apellido, la que llevó a su padre Dionisio a ser mayoral de la Cabaña de la Perala primero y a quedarse con sus rebaños después, y la que le ha llevado a éla embarcarse en un proyecto de mejora genética de la raza para el aprovechamiento de la lana, con semen traído desde Australia que ofrece una lana mucho más suave, abundante y otras beneficiosas características. "Conocí a través del cónsul en Australia a unos ganaderos de allí, ellos no sabían una palabra de español ni yo de inglés pero pronto noté que había complicidad y nos entendimos; después se sumó un sobrino que es ingeniero aeronáutico, que sí habla inglés y además lo ha tomado con más pasión que yo mismo".
Miro sigue hablando. Pausado. Lía un cigarro. Podías escucharle toda una vida y no te cansarías.
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