Con las cofradías aún divididas –encaraban su cuarto año enfrentadas–, el 24 de enero de 1996 se presentaba la única Tertulia cofrade fundada en León. Bajo el nombre de ¡Al hombro! nacía como marco de diálogo y promoción de nuestra celebración pasional de la mano de cuatro personas, de distintos perfiles y penitenciales. De hecho, no todos eran papones entonces…
Fotografiados en aquel acto aparecen, de izquierda a derecha: Miguel Ángel Blanco Rodríguez –quien pocos años después refundaría la Cofradía del Silencio y Santa Cruz de Oviedo tras asentar allí su residencia–, Gonzalo Márquez García –que comenzaba a estudiar la historia de nuestra Semana Santa y meses más tarde comenzaría a publicar sus hallazgos–, Eliseo Fermiñán Taboada –siempre vinculado a la música procesional– y Carlos González Pérez –inquieto papón tristemente desaparecido hace ahora tres lustros–. Ellos, sin llegar a repartirse cargos, fueron los creadores de un colectivo para el que el primero diseñó un logotipo que era toda una declaración de intenciones: un capirote mitad blanco, mitad negro, en un momento, como decíamos, de fractura precisamente simbolizada en esos dos colores.
La extinta cafetería Kiss, en el número 3 de la calle Ramiro II, se convirtió en ‘cuartel general’ de la Tertulia, que se reunía todos los jueves a partir de las nueve de la noche en sesiones abiertas a todos los interesados en «hablar de Semana Santa». Por allí desfilaron personajes de la talla de Luis Pastrana o se elegiría la fotografía que ilustró su cartel ‘¡Al hombro! 96’, a la postre el primero editado por una entidad al margen de las cofradías. Años después serían muchos más, de la misma forma que llegarían otros colectivos creados con fines similares: Juventudes Cofrades Leonesas (2003), La Horqueta (2004), Papones (2007) o –tiempo después– Papones de Corazón (2017).
El 25 de febrero, un mes después de su presentación a los medios, ¡Al hombro! lo hacía ante los cofrades leoneses con un concierto celebrado en el Nuevo Recreo Industrial en el que participaron tres formaciones de la capital –Jesús, Siete Palabras y María– junto a otra llegada de Astorga –Vera Cruz y Confalón–, constituyendo un éxito que no se repitió en el concierto celebrado al año siguiente en La Bañeza y que finalmente hizo languidecer la trayectoria de la primera y única Tertulia cofrade leonesa.