Consiliarios

Los asistentes eclesiásticos son los guías espirituales de las cofradías

16/05/2026
 Actualizado a 16/05/2026
La figura del consiliario es clave en las cofradías. | MAR CALZADO
La figura del consiliario es clave en las cofradías. | MAR CALZADO

Decía el obispo de León, Luis Ángel de las Heras, cmf, a propósito del reconocimiento como ‘Personaje singular de la Semana Santa’ de Manuel Flaker esta pasada Cuaresma, que «muestra su dedicación como asesor religioso y guía espiritual de varias cofradías» y que «como consiliario, asegura la fidelidad al Magisterio de la Iglesia, promueve la vida espiritual de los cofrades, impulsa su formación, cuida la organización de los cultos y fomenta la coherencia cristiana de quienes forman parte de estas asociaciones públicas de fieles. Gracias a su servicio, cada cofradía pude vivir la fe, el culto, la formación, la caridad y la evangelización como pilares de su misión dentro de la diócesis». Ahí es nada… Y, como él, el resto de consiliarios –y director nato, como se denomina en Jesús; y capellán, en la Bienaventuranza y en el Sepulcro–, ni que decir tiene.

Y es que las cofradías, como entidades eclesiales que son, han de encontrar a sus guías espirituales en sus consiliarios, cuyo nombramiento compete a la autoridad eclesiástica; una responsabilidad que recae en el párroco en donde está erigida canónicamente cada penitencial, salvo en los casos de Minerva –el último que ha tenido, recientemente fallecido, no lo era– y de Santa Marta, así como del Silencio –lo es el guardián del convento de San Francisco– y de Jesús Sacramentado –un canónigo de San Isidoro–. LNC Cofrade ha querido conocer mejor su figura y, para ello, hemos acudido a las dieciséis penitenciales –y también a la Junta Mayor–, que amablemente han respondido a nuestras preguntas. Conste nuestro agradecimiento.

Las penitenciales leonesas están, en general, satisfechas con sus consiliarios. O, al menos, así nos lo han transmitido. Aunque no forman parte de la junta de gobierno en todas ellas, su cometido sí es de facto similar: el acompañamiento espiritual y la orientación, en definitiva, de cuanto tiene que ver con la vida religiosa. Además, tratan también de mantenerse al corriente de su actividad y se implican en el día a día... hasta donde se lo permite su disponibilidad, puntualizan algunas penitenciales.

También la Junta Mayor cuenta con un consiliario –delegado episcopal– para, atendiendo a sus estatutos, la presidencia religiosa de sus actos y asesorar en materia espiritual y eclesial. Asimismo, fomenta la participación en los planes pastorales diocesanos.

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