Los investigadores, que tienen bien abiertas las orejas, lo escuchan todo y se les abren también los ojos: hay un tercer implicado El encuentro se produce y tras abrazarse, cuando las televisiones, las radios y las redes sociales hierven al calor del crimen de León, Triana suplica entre dientes a su madre que no les diga quien tiene el arma, que es Policía Local. Los investigadores, que tienen bien abiertas las orejas, lo escuchan todo y se les abren también los ojos: hay un tercer implicado. El nuevo interrogante tarda apenas unos minutos en tener su respuesta. Un cuarto de hora más los teléfonos de la comisaría comienzan a sonar: el arma estaba en el coche de de policía local Raquel Gago.
El operativo, incluidos los policías de Burgos, se desplaza al registro de la casa de la agente de 41 años. No se encuentra nada y tras su declaraciónen sede policial queda en libertad. La decisión tarda tres días en revestirse, el viernes, tras declarar ante la jueza, Gago entra en prisión, donde permanece durante ocho meses.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.