La policía local de León, que entregó el arma homicida, estaba profundamente afectada durante la mañana de este martes, con profundas ojeras, muy delgada y vestida de negro, visiblemente desmejorada.
El abogado defensor de la agente, Fermín Guerrero, se centró durante su intervención en desmontar la 'teoría del plan preconcebido' en el que habría participado Raquel Gago. Defiende que sus actuaciones no son "coherentes" con un plan previamente establecido. Durante el alegato de su abogado, Raquel se mostró inmóvil, sin gesticular y mirando hacia todas las partes.
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