Martínez Barazón la acercó a casa en coche antes de poner rumbo a la capital pucelana para que Isabel se cambiara de ropa. Le ofreció volver a buscarla. No quiso. Podía haber bajado de casa acompañada de su pareja sentimental como hacía muchos otros lunes cuando, sobre esa hora, iba a las reuniones del partido, pero él le dijo que iba en moto.
Las acusaciones pública y particulares consideran que Triana y Raquel formaban parte del plan urdido para asesinar a Carrasco El caso es que salió sola y Montserrat González encontró su momento. Según ha declarado ella misma, esa tarde fue por aquella zona dando un paseo por ver si la veía, y la vió, y además sola. Llevaba el revólver encima y estaba cargado. La siguió y ejecutó el crimen. Pero, ¿y el resto del presunto operativo? Las acusaciones pública y particulares consideran que Triana y Raquel formaban parte del plan urdido para asesinar a Carrasco. Triana fue al encuentro de su madre –alertada por una llamada suya– hasta el pasaje que une la plaza de Colón con Gran Vía San Marcos, allí Montserrat se cambió de atuendo y pidió a su hija que se deshiciera del bolso y ésta lo depositó en el coche de Raquel Gago que se econtraba en la calle Lucas de Tuy ‘esperando’, ella dice que a que abrieran una tienda de manualidades que hay en la calle Sampiro, la acusación entiende que aguardando a Triana, que le había llamado por teléfono justo después de hablar con su madre. ¿Hacían esto cada lunes?
Quizá sea la primera pregunta a contestar. Tanto Triana como Raquel se juegan mucho en este caso en el que con una autora confesa se piden 23 años para cada una de las acusadas al considerarlas colaboradoras necesarias.
La participación de Raquel Gago en el crimen
Montserrat González ha confesado ser la autora de los disparos que acabaron con la vida de Isabel Carrasco. Su móvil: ‘vengar’ lo que la expresidenta de la Diputación provincial y el PP leonés estaba haciendo a su hija, «le estaba haciendo la vida imposible», declaró Montserrat.Este mismo argumento podría valer para la hija, Triana Martínez, en cuyo domicilio, además, se hallaron fotografías y recortes que demostrarían la obsesión que tenían con la política leonesa. Además, una vecina de Carrasco afirma que durante mucho tiempo las vio vigilando la casa de la víctima.Pero, ¿y cuál es el móvil que lleva a una agente de Policía Local a implicarse en este asesinato? La amistad hacia Triana, entiende el fiscal.Parece claro que la participación o no de Gago en este crimen es uno de los aspectos más oscuros de este caso y que centrará buena parte de las sesiones pues como ya argumentó la Audiencia Provincial cuando puso en libertad condicional a al agente, hay indicios, pero no «pruebas directas de su implicación». «¿Pero que hacía allí la tarde del 12 de mayo de 2014?–se pregunta el fiscal– porque lo que ha dicho es que iba a comprar a una tienda que todo el mundo en León sabe que a esas horas está cerrada, y además un material que no necesitaba».
¿Salió el arma homicida del coche gago?
Detienen a una de tus amigas y a su madre media hora después de que hayas estado tomando café con ellas. Conoces la animadversión que sentían hacia la víctima. Te «encuentras» con tu amiga en el breve espacio de tiempo que pasa entre el asesinato y la detención y, además, te ha dejado algo en tu coche. Si no tienes ni idea de que lo que puede haber pasado, ¿no sospechas?El caso es que Gago sostiene que no tuvo conciencia de lo que Triana había dejado en su coche hasta el día siguiente. Su defensa argumenta que se debe a que entró en estado de shock.Pero Raquel Gago hizo uso de su vehículo en varias ocasiones en esas treinta horas que pasaron desde que Triana la dejó en el coche y ella la entregó a la Policía. Incluso sus amigas subieron en él; una concretamente en el lugar donde supuestamente apareció el bolso que contenía otro bolso con el arma homicida, y esta amiga declaró que no recuerda haber visto nada, lo que hace sospechar al Ministerio Público que el bolso no estuvo durante todo ese tiempo en el coche, sino que Gago lo volvió a colocar ahí cuando decidió entregar el arma.
Atentado a la autoridad
Siendo, como era, la víctima un cargo público se imputa a las acusadas un delito de atentado a la autoridad. No obstante, la ley dice que se considerará atentado a la autoridad cuando diche autoridad encuentre desempeñando el ejercicio de su cargo en el momento de la agresión. Sin embargo, añade que también se produce este delito si el atentado se efectúa con motivo de su cargo. Dice el fiscal que es aquí donde ve que se incurre en el delito de atentado a la autoridad, en que a Isabel Carrasco la matan porque, como presidenta de la Diputación y del PP leonés, dicen que estaba haciendo la vida imposible a Triana, es decir, por su cargo. De hecho, el escrito de acusación del Ministerio Público considera que las tres acusadas son autoras de un delito de asesinato en concurso ideal con uno de atentado a la autoridad.
Informes psiquiátricos
«Trastorno de ideas delirantes (tipo persecutorio)». Es la principal conclusión del informe psiquiátrico elaborado sobre Montserrat González. El trastorno de ideas delirantes que dictamina el estudio de la autora confesa del crimen de Carrasco tiene su estímulo en la «persecución» que sufría Triana. Este trastorno la lleva a considerar que sólo la muerte de la víctima permitiría a madre e hija «recuperar el bienestar y la tranquilidad». El informe concluye además que no hay arrepentimiento ni remordimiento, ya que ni siquiera cuestiona la legitimidad de sus actos. Los informes psiquiátricos hacen una amplia radiografía de las dos principales imputadas por el crimen de Carrasco. De Montserrat, los peritos destacan que se trata de una persona «de rápida comprensión y aprendizaje», con una inteligencia «superior a la media y buena capacidad intelectual». Mientras, de su hija, Triana, los peritos destacan en primer lugar que tiene una inteligencia mucho más elevada que la media y la definen como independiente, competitiva y austera. Con todo ello, la defensa de ambas mujeres pide una pena de ocho años y medio de prisión para la madre por la eximente incompleta de trastorno mental y la libre absolución para la hija. Las acusaciones no dudan de la imputabilidad de ambas.
¿Acoso fiscal y laboral?
Triana asegura que la víctima había llevado contra ella una campaña de acoso fiscal y laboral. En este sentido, la defensa ha citado a un buen número de testigos para demostrar este aspecto. Funcionarios de Hacienda y directivos de empresas pasarán por sala para ser interrogados sobre estos aspectos.
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