Por vergüenza, que si no...

La última de La Nueva Crónica

14/04/2026
 Actualizado a 14/04/2026
| FERNANDO OTERO
| FERNANDO OTERO

Muchas veces no cogemos las cosas que otros han dejado por ahí tiradas por vergüenza. Bueno, yo hablo por mí, que ya no se puede hablar con nadie pues el Club de los Ofendidos ya tiene más socios que páginas la ‘Antología del disparate’, de Belén Esteban.

Por vergüenza y por algo de justicia social, ya que cuando vuelves a pasar más de noche a ver si sigue allí encuentras que lo está recogiendo otro que te hace recordar aquel poema que aprendimos en la escuela del gran Calderón de la Barca: «Cuentan de un sabio que un día / tan pobre y mísero estaba, / que sólo se sustentaba / de unas hierbas que cogía. // ¿Habrá otro, entre sí decía, / más pobre y triste que yo?; / y cuando el rostro volvió / halló la respuesta, viendo / que otro sabio iba cogiendo / las hierbas que él arrojó».

Y ahora no vayáis diciendo por ahí que yo dije que era sabio, que solo es que le tengo que dar salida a aquellas cosas que aprendíamos en la escuela y jamás imagino el maestro que servirían para ilustrar un sillón tirado en Oteruelo. Pero, claro, si aclaras que es del Parque Tecnológico eso ya tiene otra prosapia, que esa gente no se puede sentar en cualquier cosa, que si sale mal la foto de la cara oculta de la luna igual es por la incomodidad.   

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