Quienes pasan una temporada en León, capital de la provincia, al ser preguntados por aquello que más recuerdan y valoran de su paso por la vieja ciudad indefectiblemente se repiten las respuestas, sin sorpresas ni alternativas.
Y la cabeza del ranking, aquello que marcó su estancia en la ciudad y difícilmente olvidarán es... el Barrio Húmedo.
Ahí está el líder indiscutible, el barrio que huele a historia y morcilla, a tapas y vinos. Cierto que lugares como la Catedral y sus vidrieras, San Marcos y el Panteón de Reyes y hasta el Musac y su colorista fachada —que dicen que también recrea la Pulchra— se hacen con un hueco en los recuerdos, solo faltaría. Pero como el Húmedo.
En esta ciudad. Con esa edad. Tampoco nos puede extrañar que entre los recuerdos más agradables del paso por la joven Universidad tenga un lugar preferente... la cafetería, que en el caso de la ULEtiene un nombre doble: Dani y Jose.
Cuando otro Dani, Martínez, dio el pregón de las fiestas de San Juan el mayor aplauso, la ovación cerrada, se produjo cuando dijo que el aula en el que más horas hizo en la Universidad fue... la cafetería.