Acostumbrado a ver cada mañana a las vecinas salir al panadero con bata guateada y muchas cosas en los bolsos, desde un trozo de pan «para tener algo que rumiar» a un Ronchito «por si aparece algún niño por los alrededores», la foto de hoy me deja más en fuera de juego que si ponen a Belén Esteban a presidir la reunión extraordinaria de la Real Academia que se va a celebrar el jueves en el salón de plenos de San Marcelo; que también se sentirá extraño el lugar pues pasar de arropar habitualmente la locuacidad de los concejales a escuchar el verbo florido de los señores académicos puede producirles algún torzón.
Voy librando el apuro sin tener que opinar del sombrero de la foto, que me tengo yo miedo. Como diría el padre Martino «si echamos a moler el molino de la sinceridad nos acaba moliendo a nosotros».
Y lo peor es que sé que no tengo razón, por lo que si puedo llegar al final sin abrir la bocona... miel sobre hojuelas.
Con lo guapo que estás callado.