Dice un filósofo sin cátedra ni púlpito –un rato en la barra del bar a la hora del vino y se acabó– que «mientras no se invente una máquina que cuando salen malos los chorizos le das para atrás y vuelva a aparecer el gocho» la ciencia no habrá llegado a su momento culmen; y que «mientras no se convaliden las madreñas como calzado de ‘apreski’ la apuesta por el mundo rural está incompleta».
No sé si se habrá venido arriba y la cosa no sea para tanto, que inventar la penicilina y las zapatillas de felpa negras es posible que hayan sido pasos muy interesantes para la humanidad; ahora que se pone en duda que haya existido aquel pequeño paso para el hombre que acabó siendo un gran paso para la humanidad.
Pero la realidad es que la tontuna de la moda está yendo demasiado lejos y los rapaces de infantil ya tienen que ir a entrenar con zapatillas y llevar varios pares de botas, para terreno seco, para barro, con tacos largos, con cortos, con los de goma, los de aluminio...
Dónde habrá quedado aquella fiesta que había en las casas de los rapaces cuando el padre llegaba con unas botas de taco
De chorizos y botas ‘apreski’
La última de La Nueva Crónica
26/03/2026
Actualizado a
26/03/2026
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